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Retos estructurales

La estructura de este nuevo rascacielos funciona como un fusible; en caso de un sismo se puede llegar a romper alguna sección pero la estructura principal queda en pie.
dom 07 junio 2015 10:27 PM
Retos estructurales de la Torre Bancomer
Retos estructurales de la Torre Bancomer - (Foto: Israel P. Vega)

El martes 20 de marzo de 2012 a mediodía se registró un sismo de 7.8 grados. Ese mismo año, pero el sábado 8 de noviembre alrededor de las 10:35 de la mañana, ocurrió otro que tuvo una magnitud de 7.4. La Torre BBVA Bancomer superó la prueba.

La estructura de este nuevo rascacielos funciona como un fusible; en caso de un sismo se puede llegar a romper alguna sección pero la estructura principal queda en pie.

El edificio es como una especie de tubo en donde la fuerza de los sismos la toma el perímetro, la fachada, con los contraventeos. Esto permite que la parte del centro sea muy flexible. "En lugar de hacer un core (centro) muy sólido. La solución estructural es muy tolerante", explica el arquitecto  Víctor Legorreta.

Así el edificio fue diseñado para que mantenga la vertical en caso de perder alguna de las megacolumnas. Estas se ven en la fachada, miden 1.60 x 1.60 y nace de la base hasta el piso 30; están rellenas de concreto armado, con espesor de 10 centímetros.

Para el ingeniero Óscar de Buen, de Grupo Colinas de Buen, que participó en alianza con Arup Londres,  uno de los puntos clave es el tramo de viga que queda entre las diagonales. Ahí se concentrarían las deformaciones, en caso de ocurrir un temblor. Por esa razón durante la construcción no se debía soldar nada en ese punto para que no perdiera su capacidad de deformación y disipación de la energía.

"El sistema para resistir sismos es eficiente y correcto", comenta De Buen. Al momento de un temblor se dan descargas muy fuertes que obligan a transmitir esas cargas desde la cimentación, "y se resolvieron bien", asegura el estructuralista. Reitera que las columnas grandes –las seis de macromarcos–,  son las que reciben toda la energía.

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Y aclara que en las zonas sísmicas no se diseña para que la estructura nunca sufra daño, se traza para que la posibilidad del daño sea pequeña. “La Torre bbva está diseñada para que con un temblor (de consideración) que tiene una recurrencia cada 150 años, ésta  no deje de funcionar y los daños sean muy locales”.

Para el ingeniero el reto fue "construir un edificio de 50 pisos en una zona de alta sismicidad y en un terreno muy malo". Aunque concede que en la zona de la entrada al Bosque de Chapultepec, el terreno empieza "a no serlo tanto", pero las capas de arcilla están muy profundas y hay agua, "casi más líquido que arcilla".

Para edificios menos altos basta llegar  a la primera capa dura de profundidad con pilotes, es decir, a 30 m. Para la Torre bbva Bancomer las cargas son muy pesadas. "Se tuvo que ir a la segunda capa dura, a 50 metros más o menos. Ahí se colocaron los pilotes que resisten el peso de la estructura y las acciones de los temblores", detalla De Buen.

El cliente requería rapidez, eficiencia y abaratar costos, por lo que el sistema constructivo que se eligió fue top down, es decir, que se construyó desde la banqueta  hacia arriba y en forma simultánea la subestructura hacia abajo. "Tuvo que hacerse por el área de estacionamiento de 20 pisos, de los cuales 10 fueron subterráneos", explica el ingeniero Omar Asad.

Dadas las características del suelo y el sistema constructivo elegido, “nos fuimos a una profundidad de 23 pisos para soportar cargas. Se construyó una tabla-estaca para darle apoyo”, secunda  Óscar de Buen.

Marhnos, grupo interdisciplinario para el desarrollo integral de proyectos de construcción, en conjunto con Turner, empresa estadounidense que ofrece servicios de construcción, cubrieron todos los procesos de dirección de obra: gestión de presupuesto, cronograma, procurement, entre otros.

Ambas empresas formaron desde un inicio una unidad de codirección de obra. Así se mezcló la experiencia de Turner en grandes rascacielos en el mundo con el conocimiento de Marhnos en la ejecución de grandes obras en México.

"La complejidad de cumplir con las restricciones de medio ambiente y la certificación leed siempre es un reto", respondió a Obras por escrito el despacho Marhnos. La obra exigió siempre precisión técnica para evitar la agresión al medio ambiente. Y demandó el sistema just in time, lo que  forzó un aprendizaje acelerado de todos los contratistas.

"Las entregas de material se hacían durante el día. Se trabajó intensamente en horas hábiles y se dejaban las labores de limpieza y de poco ruido por la noche", describe Marhnos.

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