Publicidad

Sin infraestructura para almacenamiento de gas y generación del agua, el fracking será promesa de humo

La discusión entorno al desarrollo de gas no convencional se traslada a la dependencia de una red de soporte en superficie que aún no se construye.
vie 17 abril 2026 11:00 AM
México apostará por fracking para aumentar producción de gas
El fracking fue rechazada durante el sexenio del expresidente López Obrador. (Foto: iStock)

México tiene gas en el subsuelo, pero no la infraestructura para sostener su aprovechamiento. La discusión sobre la fracturación hidráulica dejó de centrarse únicamente en la técnica de extracción y se trasladó a lo que ocurre después: cómo mover, almacenar y sostener el recurso en superficie.

Durante una sesión del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM) , especialistas coincidieron en que la viabilidad del fracking no depende solo del subsuelo, sino de una red paralela de infraestructura que hoy no existe o es limitada.

Publicidad

El país enfrenta una dependencia estructural. Actualmente, cerca del 75% del gas natural se importa desde Estados Unidos, lo que expone a interrupciones de suministro. A esto se suma una capacidad de almacenamiento reducida. “Tenemos almacenamiento solamente por tres días de gas”, señaló Rubén Chávez Guillén, Coordinador del Subcomité de Aguas Subterráneas del Comité del Agua del CICM.

El gas necesita dónde guardarse

El primer cuello de botella está en el almacenamiento. Sin capacidad para guardar el gas extraído, la producción no se traduce en seguridad energética.

“Si no lo complementamos con capacidades de almacenamiento, seguiremos siendo muy vulnerables”, advirtió el especialista.

La falta de reservas operativas limita la capacidad del sistema energético para responder a interrupciones, incluso si el país logra aumentar su producción interna.

La producción nacional de gas natural apenas alcanza los 2,300 millones de pies cúbicos diarios de gas, pero la meta es elevarlo a 5,871 millones de pies cúbicos para 2030
Estados Unidos es el productor de gas natural con los precios más baratos del mundo. (ttsimaging/Getty Images/iStockphoto)

Agua y energía, dos infraestructuras que avanzan juntas

El segundo componente es el agua . El fracking requiere entre 14,000 y 30,000 metros cúbicos por pozo durante la perforación, un consumo que ocurre una sola vez en su vida útil.

Publicidad

Aunque el volumen puede parecer elevado, los especialistas insistieron en contextualizarlo frente al uso total del recurso. “El consumo ocurre una sola vez durante la vida del pozo”, explicó el expresidente de la Asociación Geohidrológica Mexicana (AGM).

Más allá del volumen, el reto está en el origen y manejo del agua. La infraestructura hídrica no se limita a la extracción, sino que incluye transporte, tratamiento y reutilización.

Ascensión Medina Nieves, presidente de la Junta de Honor del CICM, planteó que ambos sistemas deben avanzar de forma coordinada. “La inversión en infraestructura para la extracción de gas y la inversión en la infraestructura hídrica son igualmente indispensables y deben avanzar de manera simultánea”, señaló.

El agua que se requiere para el fracking no tiene que ser dulce o potable, es decir, aquella que proviene de los mantos acuíferos y que puede ser utilizada consumo humano, sino que puede ser agua salada marina
El uso intensivo del agua es durante la etapa de perforación de dura entre 15 y 20 días. (MARCO ANTONIO MARTINEZ/AFP)

Entre las opciones planteadas están el uso de agua residual, agua salobre o incluso trasvases entre regiones, lo que implicaría obras adicionales de conducción y tratamiento.

Transporte, caminos y operación en superficie

Antes de extraer gas, la infraestructura comienza en tierra. La operación requiere caminos, tránsito de maquinaria pesada y logística para transportar materiales y fluidos.

Publicidad

En superficie, el manejo del gas y del agua implica instalaciones para separación, almacenamiento temporal y recirculación. También se requiere infraestructura para el manejo de fluidos de retorno, que pueden contener alta salinidad.

El proceso no termina en el pozo. La infraestructura asociada incluye redes para movilizar el gas, así como sistemas de monitoreo y control operativo.

Monitoreo y regulación, parte de la infraestructura

La conferencia también ubicó al monitoreo como parte de la infraestructura necesaria. No se trata solo de obra física, sino de sistemas de información.

Entre los elementos señalados están el monitoreo sísmico, el seguimiento de acuíferos y la transparencia de datos operativos. “La regulación sin supervisión es letra muerta”.

Esto implica inversión en capacidades técnicas, equipos de medición y personal especializado para supervisar cada etapa del proyecto.

Una red para el fracking que no existe

El diagnóstico del CICM apunta a que el fracking no es un proyecto aislado, sino un sistema que requiere múltiples capas de infraestructura: hídrica, energética, logística y regulatoria.

Sin almacenamiento, el gas no se puede aprovechar. Sin agua, no se puede extraer. Sin monitoreo, no se puede controlar.

La discusión, plantearon los especialistas, no es solo si el fracking es viable, sino si el país puede construir la infraestructura que lo haga operable en conjunto.

Tags

Infraestructura general Distribución de petróleo y gas

Publicidad

Publicidad