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Las desarrolladoras sobreviven gracias a la venta de viviendas más caras

El sector registró caídas generales en 2020, pero el descenso de los ingresos no fue tan grande como el de unidades vendidas, ya que la demanda de vivienda social se redujo durante la pandemia.
jue 18 marzo 2021 05:00 AM
Monterrey, colorful historic buildings in the center of the old city (Barrio Antiguo)
Los ingresos de las vivienderas no se vieron tan afectados por el incremento en el precio promedio de venta de unidades.

Durante el 2020 hubo una regla general para las desarrolladoras de viviendas mexicanas: todas tuvieron cifras negativas. La pandemia de coronavirus provocó que sus construcciones estuvieran paradas por tres meses y después complicó su comercialización por las medidas de aislamiento social.

Sin embargo, el impacto no fue tan malo como se esperaba. A pesar de que desde el 2015 la producción ha ido a la baja, el año pasado el número de unidades vendidas tuvo una contracción, pero los ingresos no cayeron con la misma profundidad.

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Por ejemplo, Homex , a nivel anual, tuvo una caída de 41% en la venta de casas, pero su utilidad neta cayó solo 19.8%. Ara tuvo 28.9% menos ingresos y 34.8% menos ventas. La viviendera especificó que el precio promedio de las unidades creció 8.7%.

Para Vinte, una de las menos afectadas, la situación fue similar. Mientras escrituraron 6% menos casas que en 2019, sus ingresos anuales fueron 2.5% inferiores a los del año anterior, ya que el precio de las viviendas vendidas creció 6.1%. Javer tuvo caídas similares: 1.1% menos ingresos netos y -1.09% en ventas.

“Tiene que ver, en buena medida, por las dinámicas de la demanda de vivienda, en la que la media y residencial tuvo buen crecimiento. Mientras que la de interés social fue la más afectada”, dice Eduardo López, especialista en el sector financiero y fibras del Grupo Financiero Bx+.

Esta variación se reflejó en los mercados hipotecarios, agrega el experto, ya que se vio un crecimiento en el saldo de las viviendas debido a que se demandaron por mayores montos. “Cuando se ven los datos de empleos, podemos notar que los sectores más afectados fueron los de pocos ingresos”, explica.

La demanda en mercados normalmente demandados, como en la Ciudad de México, se mantuvo estable en el segmento medio. Sin embargo, tampoco hubo un gran incremento de precio, como había ocurrido en los últimos años.

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Ahora, hacia el futuro, el experto espera que haya estrategias para brindar más viviendas, sobre todo en zonas saturadas “en la capital del país, por ejemplo, un efecto que se espera es que muchos espacios de oficina puedan reconfigurarse”, ya que este sector inmobiliario ha sido uno de los más afectados por la implementación del teletrabajo.

También, Eduardo López considera que la situación mejorará ya que la banca comercial continuará con el control del crédito hipotecario y habrá recursos para el financiamiento de vivienda. Aunque, espera que las desarrolladoras se adapten a las nuevas necesidades de los consumidores: espacios más flexibles en donde se pueda vivir y trabajar.

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