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Las oficinas flexibles y coworking comienzan a ver la recuperación

Empresas de coworking perciben que así como aumenta la desocupación en el mercado tradicional, crece el interés por los nuevos espacios alternos de colaboración.
vie 10 junio 2022 05:00 AM
Espacios de coworking
Al combinar el teletrabajo con las labores presenciales, las empresas han optado por buscar espacios flexibles que se adapten fácil a lo que necesitan.

¿Los espacios corporativos flexibles serán los que salvarán a las oficinas? Hasta el momento, la tendencia parece indicar que este es el camino. En su estudio de Mercado de Oficinas del primer trimestre de 2022, la firma Cushman & Wakefield señala que el comportamiento de la demanda indica una estabilización en el mercado.

En el primer trimestre de 2021, indica el estudio, se observó una contracción de 126,900 metros cuadrados, mientras que para el primer trimestre de 2022 la absorción negativa fue de 24,300 metros cuadrados, “es claro que se está dando mayor flexibilidad en el uso de los espacios y que los empleos móviles, —aquellos que combinan diversas ubicaciones: oficinas, hogar y espacios de coworking— están elevando su participación”, menciona la firma.

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Pablo Morayta, CEO de la empresa Colabora, que crea, diseña y opera espacios para las nuevas formas de trabajo, considera que “estamos viviendo cambios fundamentales. Es importante entender hacia dónde nos llevan y aprovechar las oportunidades”.

Para Morayta, antes de la contingencia “ya se vislumbraban tendencias de alta tasa de disponibilidad, lo cual se aceleró durante la misma y esto hizo que la industria se transformara. Al desocuparse metros cuadrados de oficinas tradicionales se empezó a dar un movimiento muy importante de alternativas”. Y añade: “Me cuesta trabajo pensar en alguna industria que se haya visto más disruptiva que la de oficinas”.

Ahora, las empresas afectadas buscan soluciones y respuestas a su situación de oficinas, lo que ha permitido que Colabora y otras empresas de su tipo hayan podido captar y dar el servicio necesario. “Yo creo que la industria de oficinas está creciendo de manera sana”, percibe Morayta.

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La compañía cuenta con 6,500 m2 de espacios de trabajo colaborativos, repartidos en cinco lugares en la Ciudad de México, uno en Guadalajara y uno en Cancún, de los cuales 5,000 m2 corresponden a espacios dedicados, compartidos, diseñados a la medida y también crean procesos operativos que se adaptan a los requerimientos de los clientes.

El servicio más solicitado, indica el empresario, es la oficina privada, “la mayoría de nuestros ingresos derivan de las oficinas privadas. En el espacio de Polanco existen 25 y la ocupación es de 100%, lo cual se ha sostenido durante los últimos 9 y 12 meses”.

La ubicación sigue siendo clave en este sector. “Las oficinas tienen que estar donde la gente está o quiere estar. Antes las personas iban a sus oficinas y hoy la oficina tiene que estar en la misma zona que tu casa”. Esto es justamente una de las cosas que ofrece el coworking. Otro beneficio es que se pueden usar diferentes oficinas de la misma empresa en sus diversas ubicaciones.

Retos también para la flexibilización

La inflación ha jugado un papel complicado en el camino hacia la recuperación, “hemos tenido que ajustar y entender cómo nos afecta hoy y en el futuro, pero la percepción que se tiene es de franca recuperación”. Por otra parte, indica Morayta, “el ticket promedio por escritorio o el precio por metro cuadrado ha aumentado en los últimos 12 meses, hemos vivido un constante crecimiento”.

“Y la manera de enfrentar estos tiempos complicados que estamos viviendo es a través de la innovación y la calidad en los servicios. Las empresas deben pensar en cubrir riesgos que se avecinan o ya están aquí, con un nivel de flujo en caja más sano, cortar gastos, crear un fondo que permita navegar en estas aguas inciertas. Una buena planeación financiera con un producto y un servicio sostenido de calidad son dos variables para seguir adelante”, agrega.

La percepción final es que la demanda de estos espacios alternos de trabajo está en aumento, en función de la desocupación que se aceleró durante la pandemia, pero que ya venía desde antes de la desocupación, indica Morayta, y aunque, calcula, los precios seguirán aumentando, no serán necesariamente prohibitivos.

 

Por otra parte, la empresa Net (work), que cuenta con un aproximado de 11 mil metros cuadrados de espacios de trabajo flexibles, tanto en la Ciudad de México como en el Estado de México, reporta 85% de ocupación de oficinas amuebladas, siendo este su segmento más fuerte, seguido por las oficinas virtuales, coworking y salas de juntas.

Stephanie Ziervogel, directora de operaciones y ventas, indica que en Net (work) se vivió el peor momento durante la pandemia, que fue, sin embargo, de acercamiento y apoyo hacia los clientes. “En lugar de terminaciones anticipadas preferimos negociar, apoyar”. Para el segundo año de contingencia empezaron a regresar ya con las medidas de seguridad.

Para la empresaria, la desocupación de los corporativos “está beneficiando 100% a la renta de los espacios colaborativos y la tendencia sigue creciendo''. La pandemia nos dio una lección; para todo empleado (pyme, trasnacional o persona física) ha cambiado la forma de trabajo y las empresas vieron que pueden ahorrar en oficinas tradicionales y que las necesidades para cada área son distintas; un departamento legal o call center, por ejemplo requiere un espacio 24/7, mientras que el resto puede ser movible.

Otra flexibilidad que ofrecen estos espacios, indica, es que al existir ubicaciones diversas se pueden ocupar de manera indistinta. Por ejemplo, se logra hacer efectiva la fuerza de ventas cuando se tienen que realizar varias actividades como ver clientes y esperar mientras se trabaja, ahorrando así tiempo, dinero y esfuerzo.

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Los dos años de pandemia fueron de beneficio, agrega, “porque se dan soluciones flexibles a las nuevas formas de trabajo, para empresas chicas o grandes; además, participamos con la retención de talento, ya que el empleado que cuenta con espacios correctos, no sólo de trabajo, pero también de convivencia, siente que es valorado, por lo tanto aprecia la calidad del trabajo y el espacio que su compañía le ofrece, con todas las facilidades, tecnología y seguridad que se requiere”.

Finalmente, por la lógica competencia que se genera, Ziervogel considera que el gremio de coworking no entrará a una batalla de precios, “está protegido en ese aspecto, pero vamos a competir en calidad del servicio, lo cual considero sano, todos haciendo el mejor esfuerzo para otorgar al mercado lo que exigen las compañías, darle a sus empleados un lugar de trabajo, amenities, servicio que se refleja en reducción de costos”, finaliza.

Para Cushman & Wakefield, la perspectiva futura es que la Ciudad de México cuenta con fortalezas estructurales, como la continuidad del bono demográfico y la creciente sofisticación de su entorno económico y de negocios continuarán, lo que hará que tarde o temprano las industrias que crean empleos del tipo que demanda espacios de oficinas sigan creciendo.

La firma indica que más estudios confirman la necesidad de contar con espacios de trabajo corporativo más flexibles. Cuando las organizaciones reestructuren sus equipos y formas de trabajo, llegarán también a un nuevo equilibrio para el mercado de oficinas. “La necesidad de contar con lugares donde se fomente la colaboración y la identidad corporativa seguirá teniendo un rol significativo en las ciudades. Los recientes episodios de incertidumbre serán vistos como eventos que aceleraron la evolución del mercado”.

 
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