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Artia, Obra del Año 2017 en la categoría Vivienda Plurifamiliar

GALERÍA. Artia es un edificio, ubicado en Tulum, Quintana Roo, con 27 departamentos que busca integrarse a su entorno. Tiene a la vegetación como protagonista y es un parteaguas en las construcciones de la zona.
sáb 09 septiembre 2017 03:16 PM

 

Nota del editor: Esta nota se publicó originalmente en la  edición 537 de la revista Obras , 'Obra del Año 2017', correspondiente a septiembre de 2017.

(CIUDAD DE MÉXICO) – Una fachada de bahareque, sistema que entreteje cañas y palos, da la bienvenida al conjunto habitacional plurifamiliar Artia, en Tulum, Quintana Roo. Este entramado es el primer acercamiento a la esencia del desarrollo de 21 departamentos, el cual empleó materiales naturales y técnicas constructivas tradicionales para dar un sentido de pertenencia a la comunidad.

La identidad del complejo surge de su capacidad para mimetizarse con el entorno. Para desarrollar ese concepto hubo que vencer las dudas del cliente, explica Xavier Abreu Sacramento, director de AS Arquitectura, despacho que junto a Co-lab Design Office diseñó el desarrollo que merece el reconocimiento como Obra del Año en la categoría de Vivienda Multifamiliar.

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La apuesta fue utilizar materiales locales para no caer en proyectos "muy urbanos, con mucho concreto, muy masivo", señala el arquitecto. Así, se logró algo ligero con un fuerte componente exterior.

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ECONÓMICA. El uso de sistemas locales de construcción abarató los costos.

La combinación entre la playa y una ciudad arqueológica maya, al igual que su ubicación estratégica, a 45 minutos de Cancún, ha hecho de Tulum uno de los destinos preferidos por turistas nacionales e internacionales.

Desde 2012, su progreso ha superado al de Playa del Carmen y se ha convertido en la ciudad con el mayor crecimiento de América Latina, según un reporte de Investment Properties Mexico. En ese panorama, el objetivo de Artia fue competir con una propuesta diferenciada del resto de los desarrollos que están surgiendo.

Se hizo una propuesta con dos tipos de departamentos que maximizaban el aprovechamiento del terreno, al tiempo que garantizaban la rentabilidad de la inversión de casi 23 millones de pesos (mdp).

 

CHUKUM. Los muros de los departamentos fueron recubiertos con resina maya.

Local y tradicional

Abreu Sacramento explica que se optó por desplantar la construcción en la parte posterior del terreno para no privar a la ciudad ni a los futuros residentes del área verde existente. "La naturaleza está primero, antes que la arquitectura", asegura.

La vegetación funciona como un "colchón" natural que brinda privacidad al condominio, contribuye al cuidado del medio ambiente y es el elemento principal de las vistas de cada residencia.

El bahareque es una técnica constructiva tradicional de la Riviera Maya y otras zonas de Centro y Sudamérica, que consiste en entrelazar los palos de monte para formar muros. "No necesitan un sellador, no se doblan, tienen una forma uniforme, lo único que puede pasar es que se avejente la madera", explica el arquitecto.

AL EXTERIOR. Todos los departamentos tienen vistas a áreas verdes.

Ese entramado fue un recurso hallado en el entorno que se utilizó primero en obra y luego en la fachada.

Los muros se recubrieron con chukum, una resina endémica de la Riviera Maya. Ese material no solo aisla térmicamente el inmueble, algo indispensable en una zona que en verano tiene una temperatura promedio de 31 °C, también hace que el mantenimiento de la fachada sea mínimo.

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El desafío de la resina es su correcta aplicación para evitar cuarteaduras, por lo que se recurrió a mano de obra local conocedora de estas técnicas.

 

BIOCLIMÁTICA. Vigueta y bovedilla permiten un acondicionamiento natural.

El sistema de palapas, típico de la arquitectura maya, también está presente en la instalación de dos palapas que coronan el rooftop y la recepción del complejo.

La elección de estos materiales y sistemas constructivos locales también contribuyeron a optimizar los costos de producción para asegurar la rentabilidad del proyecto.

De alta eficiencia

Artia es un complejo de tres niveles y un rooftop, con una configuración que permite que tanto los siete departamentos de la planta baja como sus 14 penthouses cuenten con terrazas privadas.

 

"Todos los departamentos tienen su espacio privado exterior, tanto los de planta baja como los de planta alta. Fue algo que vendió bastante bien", comenta Abreu Sacramento. De hecho, todos los departamentos se vendieron en preventa en precios que oscilaron entre 180,000 y 220,000 dólares.

Lee: El proyecto Artia Departamentos

La construcción está basada en ocho muros cargadores de block que, por un lado, delimitan cada uno de los departamentos, y por otro, permiten claros orientados hacia la fachada principal.

De manera transversal, se empleó el sistema de vigueta y bovedilla de poliestireno que aligera la construcción y reduce los costos de producción. Las instalaciones hidrosanitarias se concentraron en núcleos de losas armadas dentro de cada residencia.

Los departamentos de la planta baja, denominados Conjunto Bahareque, tienen un área de 90 m2, con dos habitaciones y baño privado cada una, y vistas a un jardín privado en la parte posterior. En la parte frontal, un jardín privado con plunge pool (alberca de inmersión) es el punto de aceso y se conecta con el interior (cocina, comedor y sala) por medio de ventanales abatibles.

 

Los 14 penthouses o Departamentos Chukum poseen dos niveles además del rooftop. El primer piso está destinado a las áreas sociales de la residencia, el segundo a las dos recámaras con baño privado, y el tercero es un espacio lounge con solario y jacuzzi con vista a la jungla.

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Las áreas comunes incluyen alberca, bar, zona de hamacas y asoleaderos, loun ge, biblioteca y estacionamiento. Estas son el punto de transición entre la fachada de bahareque y las residencias en la planta baja.

Para disfrutar de la playa, el condominio tiene un convenio con el club Papaya Playa Project, que se encuentra a 15 minutos en bicicleta. 

FOTOS: Cortesía del despacho.

 

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Obras
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