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El infierno está empedrado de buenas intenciones

En nuestro país tenemos la infraestructura, pero no es accesible a todos, considera Ana Peña.
dom 29 mayo 2022 12:00 AM
Independence angel in mexico city aerial shot.
De nada nos sirve contar con redes 5G si las personas no tienen equipos para aprovechar la tecnología… lo mismo que con la seguridad digital y las redes abiertas, considera Ana Peña.

(Obras) - Últimamente escucho el término smart como adorno de casi cualquier concepto asociado con tecnología: smart phone, smart tv, smart car. Parece que todo lo que nos rodea es tan inteligente como nosotros… Naturalmente habría que reunir a toda esta tecnología en una ciudad que sea igual de inteligente.

El concepto smart city lleva ganando importancia desde que se postuló la ambiciosa Agenda 2030 para el Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas, en la cual, por sus características, las ciudades inteligentes juegan un rol clave en todo el mundo. ¿Pero qué pasa en México?

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Primero, ¿qué es una ciudad inteligente? No existe un consenso oficial sobre el término, pero a grandes rasgos, son espacios que usan tecnología 5G, conectividad e inteligencia artificial para mejorar sus servicios, reducir el tráfico y construir un modo de vida más sustentable y que como consecuencia, alberga personas más felices.

Tal vez antes de leer esto lo primero que se te venía a la cabeza al pensar en ciudades inteligentes era lujo y excentricidad, pero vengo a decirte que nada está más lejos de la realidad. Según lo veo, una ciudad inteligente debería garantizar acceso seguro a internet, aprovechamiento de energía y un eficiente sistema de transporte público, movilidad sustentable y automática.

Si hablamos de la Ciudad de México (CDMX), me conformo con un metro que no sufra una crisis cada vez que llueve.

México mágico contra México tecnológico

Las ciudades que están más cerca de convertirse en smart cities son Londres, Tokio y Reykjavik que, aunque no reúnen al pie de la letra todas las condiciones de una ciudad inteligente, sí tienen algo en común: están enfocando todos sus esfuerzos en invertir en infraestructura que les permita hacer cosas como disponer mejor de sus residuos, implementar autos eléctricos autónomos… ¿Y qué le falta a México?

Aunque no lo creas no estamos tan lejos de la meta. Con un puntaje de 43 sobre 120, nuestro país entra en la categoría de “adoptante” en la transformación digital; ocupamos el lugar 53 de entre 79 países que buscan tener conectividad, de acuerdo con el Índice de Conectividad Global (GCI por sus siglas en inglés).

Esto nos dice una cosa, la infraestructura la tenemos, pero no es accesible a todos. Sin embargo, la estrategia digital nacional aún necesita enfocar sus esfuerzos en planes concretos que no sólo propongan una infraestructura tecnológica, sino que la aprovechen. A nadie le sirve una tecnología que solucione todos nuestros problemas si no tenemos acceso a ella.

Por esta razón, encontramos incontables casos de grandes proyectos mal llevados a cabo. ¿Te suena el programa “internet para todos”? Es una iniciativa de red compartida que, como dice su nombre, busca llevar internet gratuito a toda la Ciudad de México. Aunque se asegura que la cobertura abarca 75% del territorio de la CDMX, aún hay muchas localidades sin acceso, esto sin contar las constantes caídas en el sistema.

Otro caso es el de apps como Radar. Aplicaciones para celular que buscan llevar la seguridad digitalizada al siguiente nivel al conectar los dispositivos móviles con redes públicas de vigilancia. La idea era aprovechar la inteligencia artificial y la conectividad para crear una red conectada de personas que junto con el cuerpo de seguridad pudieran monitorear las calles de la CDMX, esto para ayudar a la gente a prever el tráfico o hasta denunciar crímenes en tiempo real.

Gran idea ¿no? Lamentablemente si hoy buscas la aplicación en la Appstore, te encontrarás con un montón de reseñas negativas porque la app es prácticamente obsoleta.

 

Tenemos la infraestructura, pero necesitamos urgentemente, encontrar maneras de hacerla sostenible y accesible a todos. De nada nos sirve contar con redes 5G si las personas no tienen equipos para aprovechar la tecnología… lo mismo que con la seguridad digital y las redes abiertas.

Alrededor del mundo, cerca de 180,000 personas se mudan a una ciudad cada día. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para 2050 la población mundial será de 9,000 millones de habitantes, con el 70% viviendo en centros urbanos. En palabras simples, las ciudades inteligentes no son más un lujo, son una necesidad.

Estoy convencida de que cada paso será más fácil que el anterior y que el desarrollo de las ciudades inteligentes será exponencial. Después de todo, la necesidad es la madre de la inventiva y lo que necesitamos hoy es tener la tecnología al servicio humano, porque si la innovación no beneficia a todos, no estamos innovando.

Nota del editor: Ana Peña es directora de comunicación para Intel Américas. Síguela en LinkedIn . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

 
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