El Tren México-Toluca y el Suburbano al AIFA abrirán en 2026, ¿por qué se retrasaron las obras?
Ambos proyectos recorrieron sus fechas de apertura por problemas sociales y retos técnicos, pero se prevé que estén listos en el primer trimestre del año.
Los trenes que conectarán a la CDMX con el Estado de México comenzarán a operar en 2026. (Foto: Diana Zavala)
Redacción Obras
En la Zona Metropolitana del Valle de México, dos sistemas ferroviarios se preparan para entrar en operación completa en 2026: el Tren Interurbano México–Toluca “El Insurgente” y la ampliación del Tren Suburbano de Lechería al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).
En ambos casos ya se realizaron recorridos, pruebas y supervisiones durante 2025, pero las fechas finales de servicio se colocaron en este año.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó en diciembre de 2025 que el Tren Suburbano Buenavista–AIFA registró 92% de avance y que funcionará en el primer trimestre de 2026. Explicó que el propósito es que las personas puedan viajar en Semana Santa desde Buenavista hacia el aeropuerto.
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“Ya se comprometieron conmigo que para el primer trimestre del 2026 esté listo ya para utilizarse”, dijo durante un recorrido por el tramo Lechería–AIFA.
En el Tren Interurbano México–Toluca, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) reportó que el sistema se encuentra en fase de pruebas en el tramo Santa Fe–Observatorio y que estará listo para operar en su totalidad a principios de 2026, en los 57.7 kilómetros entre Zinacantepec y Observatorio.
Con ello se espera que la ruta completa hasta Observatorio abra a finales de enero de 2026, tras el periodo de certificaciones que ya comenzó.
Retos en los trenes
Durante 2025 ambos proyectos concentraron obstáculos sociales y técnicos.
En una reunión con medios, el titular de la SICT, Jesús Esteva Medina, explicó que los dos trenes enfrentaron conflictos sociales y procesos de negociación con comunidades.
Señaló que hubo zonas en las que no fue posible intervenir durante periodos prolongados y que se optó por el diálogo. Sobre ello afirmó que “las dos tuvieron temas sociales” y que en algunos puntos se necesitó resolver reubicaciones y accesos antes de continuar los trabajos.
Incluso todavía en diciembre se mudaron las últimas familias que estaban cerca del derecho de vía en el tren Suburbano Lechería-AIFA.
Al respecto, la presidenta ha señalado que diversas colonias solicitaron obras adicionales y que algunas viviendas tuvieron que reubicarse. Dijo que “había mucho conflicto social” y que se entregaron viviendas o alternativas de traslado para algunas personas.
Además, se informó que fue necesario mover vías de carga para colocar la vía de pasajeros. La mandataria ha explicado que primero se reubicaron las vías de tren de carga y después se construyeron las de pasajeros, lo cual implicó tiempos adicionales.
En el Tren Interurbano, el titular de la SICT explicó que el proyecto enfrentó retos de ingeniería.
Mencionó estructuras elevadas, dobles voladizos de concreto, el puente atirantado en curva y el cruce de autopistas. También recordó incidentes durante la construcción, como la caída de una lanzadora y de una dovela.
Agregó que hubo cambios de trazo y modificaciones de proyecto que generaron procesos administrativos adicionales.
El funcionario señaló que todo ello influyó en la reprogramación de las fechas y que se prioriza concluir todas las pruebas antes de abrir la operación total.
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Qué falta por terminar
En el Interurbano El Insurgente, la SICT informó que continúan pruebas estáticas y dinámicas. En las primeras se utilizan costales de arena que simulan el peso de pasajeros, en las segundas se moviliza el tren a velocidad.
Estos ejercicios se realizan en lapsos de 8 y 16 horas, en trenes acoplados en dos convoyes.
La dependencia añadió que solo faltan acabados en las estaciones Vasco de Quiroga y Observatorio, mientras concluyen señalización y electromecánica.
En el Suburbano al AIFA, se informó que la obra civil ya concluyó y que restan tres puentes peatonales, así como la señalización automática y la certificación. Ya se realizaron pruebas nocturnas y circulan trenes durante supervisiones técnicas.
Cómo operarán cuando abran
En el Tren Interurbano México–Toluca:
tendrá siete estaciones
tres en Ciudad de México: Observatorio, Vasco de Quiroga y Santa Fe
cuatro en Estado de México: Lerma, Metepec, Toluca Centro y Zinacantepec
Actualmente transporta un promedio de 22,000 personas al día en su tramo operativo y, una vez completo, beneficiará a más de 100,000 personas con recorridos menores a 60 minutos, según la SICT.
El tren trabaja en las certificaciones de seguridad necesarias para operar.(Cuartoscuro)
La terminal Observatorio conectará con distintos sistemas de transporte y se describió como un complejo de cinco niveles. “Esta estación Observatorio es quizá la estación más importante que se haya hecho en la historia de México para poder comunicar distintos modos de transporte”, dijo la presidenta.
En el Suburbano Buenavista–AIFA:
el recorrido Buenavista–AIFA durará 43 minutos
habrá intervalos de 15 minutos
operará de 5:00 a 00:30 horas
contará con 10 trenes, siete en operación simultánea
dos trenes de reserva y uno de mantenimiento
sistema de pago homologado con el de la Ciudad de México
Los trenes tendrán maleteros adaptados para equipaje de pasajeros aéreos.
Lo que sigue en 2026
Las autoridades señalaron que la apertura dependerá de la conclusión de pruebas de señalización y certificaciones técnicas.
El titular de la SICT afirmó que, aunque los tiempos son relevantes, se dará prioridad a la seguridad: “hasta que no esté con todas las pruebas concluidas y certificaciones no lo abrimos”.
En el Tren Interurbano, el periodo de pruebas ya inició en 2025 y concluirá en los primeros meses de 2026. Para el Suburbano, se prevé confirmación de fecha una vez terminadas pasarelas y zonas de cruce peatonal.
La SICT afirmó que el Tren Insurgente “representará un hito en el renacimiento de los trenes mexicanos”.
Con ambos proyectos se espera que 2026 sea el año en que los dos trenes de la capital entren en operación completa, después de un proceso marcado por ajustes técnicos, negociaciones sociales y pruebas de seguridad.