Ajustes y ampliaciones durante la construcción
Durante la ejecución de la obra, también se realizaron cambios técnicos que afectaron el calendario original. En algunos tramos, se rediseñó el trazo y se hicieron modificaciones a la infraestructura proyectada en 2014.
Además, los gobiernos debieron adaptar el proyecto conforme surgieron necesidades de conexión con organizaciones urbanas y otros sistemas de transporte, como la integración con la red de Movilidad Integrada de la Ciudad de México y el sistema Movimex en el Estado de México.
Accidentes y retos de obra
A lo largo de la construcción también se registraron incidentes operativos, entre ellos colapsos de estructuras y accidentes con maquinaria. Algunos de estos incidentes ocurrieron cerca de zonas habitadas, lo que motivó suspensiones temporales de trabajos y revisiones de seguridad.
El proyecto acumuló cambios en su cronograma y en su costo presupuestado, pasando de estimaciones iniciales a cifras mayores conforme avanzó la obra, integrando nuevas etapas y ampliaciones de tramos.
Hacia la conclusión del proyecto
En septiembre de 2023, cuando se inauguró el primer tramo, el servicio cubría únicamente la parte mexiquense. Más adelante, la segunda etapa llegó a Santa Fe, ya bajo la coordinación de la administración federal de López Obrador.
Hacia finales de 2025 y principios de 2026, con la Presidencia de Claudia Sheinbaum, el proyecto entró en su fase final de pruebas y verificación técnica para la apertura de todo el recorrido, desde Toluca hasta Observatorio, con todas sus estaciones completadas.
La conexión completa está programada para el 2 de febrero, 11 años después de su inicio.
Una obra en tres administraciones
El Tren Interurbano México–Toluca, concebido como una infraestructura de movilidad regional, transitó por tres sexenios distintos: nació como una promesa de Peña Nieto, se ejecutó y amplió en administraciones de López Obrador, y concluyó su ruta operativa en el gobierno de Sheinbaum.
Del presupuesto inicial de aproximadamente 38,000 millones de pesos en la administración de Peña Nieto, a un monto estimado hoy en cerca de 194,668 millones de pesos para concluirlo, la trayectoria de inversión de El Insurgente muestra cómo una obra pública puede crecer en costos mientras se extiende en el tiempo.
A lo largo del proceso, el proyecto integró tramos nuevos, ajustes técnicos, ampliaciones de alcance y fases operativas parciales antes de su conclusión total. El resultado fue un sistema ferroviario que hoy enlaza el Valle de Toluca con la Ciudad de México y que, conforme a lo programado, inició operaciones completas en 2026.