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El Tren Interurbano México-Toluca se inaugurará completo (al fin) después de 14 años

El proyecto que ha presentado sobrecostos y problemas en la ruta será inaugurado en su totalidad el 2 de febrero, como herencia de la administración de Enrique Peña Nieto.
mié 28 enero 2026 02:53 PM
El Tren Interurbano México-Toluca al fin abrirá tras tres sexenios: por qué su construcción tardó 14 años
El tren operará de Observatorio a Toluca. (Artemio Guerra Baz / Cuartoscuro)

La mañana del 1 de diciembre de 2012, el entonces presidente Enrique Peña Nieto anunció el Tren Interurbano México–Toluca. El proyecto se presentó como una pieza clave para conectar dos zonas metropolitanas con alta presión de movilidad.

Más de una década después, la historia del ahora llamado El Insurgente quedó marcada por una secuencia de decisiones públicas, ajustes técnicos, retrasos administrativos, conflictos territoriales e hitos inaugurales en tres gobiernos distintos.

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El proyecto no solo avanza sobre rieles. Lo hace sobre decisiones tomadas en cada administración: desde su diseño inicial en el sexenio de Peña Nieto, pasando por etapas de ejecución bajo Andrés Manuel López Obrador, hasta su conclusión en 2026 en el gobierno de Claudia Sheinbaum, con un plazo que se extendió más allá de lo programado originalmente.

La obra comenzó formalmente en julio de 2014, con la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) como responsable técnica, con una inversión proyectada de 38,608 millones de pesos. El plan original contemplaba terminar la totalidad del corredor antes de 2017, fecha que no se cumplió.

De proyecto prometido a obra de largo plazo

El diseño original conceptualizó un tren eléctrico de 57.7 kilómetros entre Zinacantepec, en el Estado de México, y Observatorio, en Ciudad de México, con una duración estimada de viaje de 39 minutos y velocidades de hasta 160 kilómetros por hora.

Sin embargo, desde los primeros años surgieron tensiones con habitantes de zonas como Santa Fe y ejidatarios de Ocoyoacac por derechos de vía, lo que motivó suspensiones y ajustes en la obra, además de que la SCT no contaba con todos los terrenos liberados al inicio de los trabajos, informó un análisis hecho por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en 2018.

Un camino entre sexenios

A finales del sexenio de Peña Nieto, la obra no estaba concluida. Autoridades federales reportaron avances físicos importantes, pero la finalización completa de todos los tramos quedó pendiente para administraciones subsecuentes.

Bajo el gobierno de López Obrador, la obra continuó. En ese periodo, el proyecto se lanzó oficialmente con el nombre El Insurgente en septiembre de 2023, en honor a Miguel Hidalgo y Costilla.

Para entonces, el costo de inversión reportado creció a 110,708 millones de pesos, lejos del monto original.

El 15 de septiembre de 2023, López Obrador encabezó la inauguración de la primera fase operativa, que funcionó entre Zinacantepec y Lerma.

En agosto de 2024, el presidente López Obrador y la entonces presidenta electa Claudia Sheinbaum inauguraron la segunda fase, que extendió el servicio hasta Santa Fe, incorporando esa estación al sistema.

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Ajustes y ampliaciones durante la construcción

Durante la ejecución de la obra, también se realizaron cambios técnicos que afectaron el calendario original. En algunos tramos, se rediseñó el trazo y se hicieron modificaciones a la infraestructura proyectada en 2014.

Además, los gobiernos debieron adaptar el proyecto conforme surgieron necesidades de conexión con organizaciones urbanas y otros sistemas de transporte, como la integración con la red de Movilidad Integrada de la Ciudad de México y el sistema Movimex en el Estado de México.

Accidentes y retos de obra

A lo largo de la construcción también se registraron incidentes operativos, entre ellos colapsos de estructuras y accidentes con maquinaria. Algunos de estos incidentes ocurrieron cerca de zonas habitadas, lo que motivó suspensiones temporales de trabajos y revisiones de seguridad.

El proyecto acumuló cambios en su cronograma y en su costo presupuestado, pasando de estimaciones iniciales a cifras mayores conforme avanzó la obra, integrando nuevas etapas y ampliaciones de tramos.

Hacia la conclusión del proyecto

En septiembre de 2023, cuando se inauguró el primer tramo, el servicio cubría únicamente la parte mexiquense. Más adelante, la segunda etapa llegó a Santa Fe, ya bajo la coordinación de la administración federal de López Obrador.

Hacia finales de 2025 y principios de 2026, con la Presidencia de Claudia Sheinbaum, el proyecto entró en su fase final de pruebas y verificación técnica para la apertura de todo el recorrido, desde Toluca hasta Observatorio, con todas sus estaciones completadas.

La conexión completa está programada para el 2 de febrero, 11 años después de su inicio.

Una obra en tres administraciones

El Tren Interurbano México–Toluca, concebido como una infraestructura de movilidad regional, transitó por tres sexenios distintos: nació como una promesa de Peña Nieto, se ejecutó y amplió en administraciones de López Obrador, y concluyó su ruta operativa en el gobierno de Sheinbaum.

Del presupuesto inicial de aproximadamente 38,000 millones de pesos en la administración de Peña Nieto, a un monto estimado hoy en cerca de 194,668 millones de pesos para concluirlo, la trayectoria de inversión de El Insurgente muestra cómo una obra pública puede crecer en costos mientras se extiende en el tiempo.

A lo largo del proceso, el proyecto integró tramos nuevos, ajustes técnicos, ampliaciones de alcance y fases operativas parciales antes de su conclusión total. El resultado fue un sistema ferroviario que hoy enlaza el Valle de Toluca con la Ciudad de México y que, conforme a lo programado, inició operaciones completas en 2026.

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