En los días previos a un partido, la escena alrededor del estadio se repite: calles que se llenan antes del silbatazo inicial, locales que extienden horarios y un flujo constante de personas que consume alimentos, servicios y productos.
En México, ese movimiento no se distribuye de manera homogénea entre las sedes del Mundial. La Ciudad de México concentra el mayor potencial comercial alrededor del Estadio Azteca, de acuerdo con un análisis del portal inmobiliario especializado Spot2.mx.