“Estamos haciendo un llamado a todos los makers y gente que tenga impresoras 3D. Contamos con un respirador de open source que ya está funcionando en hospitales israelíes. Queremos armar una cadena de producción de piezas, cada uno se comprometería a ciertas piezas y se les pagará por ellas el precio pre establecido”, escribió en Instagram
Al proyecto se sumó el diseñador industrial Ariel Rojo, quien imprimió splitters para respiradores y los rediseñó; “es una pieza que ayuda a dividir el flujo de aire de un respirador artificial, de tal forma que puede ser compartido por dos pacientes”, publicó en sus redes sociales. Y agregó que rediseñó este elemento para dotarlo de mejor flujo de aire, resistencia mecánica y facilidad de impresión 3D.
De igual manera, publicó un nuevo diseño de mascarillas para facilitar su impresión. Su prototipo se encuentra actualmente en pruebas, pero en cuanto se valide lo publicarán en la página makersmexico.org. En esta plataforma han difundido los diseños libres para que colaboradores puedan revisarlos.
La organización TOM México (Tikkun Olam Makers), comunidad que conecta a desarrolladores, ingenieros y diseñadores, es la cual gestiona el proyecto.