Renovación del Aeropuerto de CDMX incluye cambio de apariencia por donde transitan millones
Además de la intervención enfocada en la operación de ambas terminales, se trabaja en homologar la imagen y darle calidez a los espacios en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
El aeropuerto trabaja en darle una nueva imagen al aeropuerto, más cálida para los pasajeros.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Diana Zavala
Entrar a uno de los lugares renovados en el AICM provoca una sensación nueva. Aunque la estructura es similar, se percibe una nueva calidez en los espacios. En las salas de espera, los tonos claros sustituyen superficies opacas, los plafones se ordenan en módulos regulares y dejan de ser metálicos para tener una apariencia de madera, mientras que la iluminación se distribuye de forma uniforme y no en puntos focalizados.
La remodelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México avanza con una apuesta clara por renovar su imagen interior y ofrecer un entorno visual distinto para el pasajero.
Publicidad
Las obras, en marcha desde abril de 2025, forman parte de un proyecto integral que interviene ambas terminales sin detener la operación del aeropuerto.
Aunque la renovación incluye trabajos estructurales y técnicos, una parte central del proceso se concentra en redefinir la apariencia de los espacios por los que transitan millones de usuarios cada año, de acuerdo con el recorrido realizado con el capitán Arturo Flores, coordinador de la remodelación de las terminales 1 y 2 .
Los cambios se enfocan en los acabados, plafones, pisos y luminarias.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Desde el ingreso hasta las salas de última espera, la intervención busca dar uniformidad acabados, ordenar recorridos y dar continuidad visual entre áreas que fueron construidas en distintas etapas a lo largo de casi un siglo de operación del aeropuerto.
“La identidad se está homologando principalmente en los interiores”, explicó Flores durante el recorrido. “Las fachadas tienen variaciones por la arquitectura de cada terminal, pero dentro se busca una lectura común del espacio”.
El aeropuerto busca unificar su imagen en las dos terminales.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Materiales y luz como eje del cambio
Uno de los elementos más visibles es el uso de nuevos materiales. Los pisos de granito sustituyen superficies desgastadas por décadas de tránsito constante.
En muros, los acabados cerámicos reemplazan pinturas que requerían mantenimiento frecuente. La decisión, de acuerdo con el coordinador del proyecto, responde tanto a criterios de durabilidad como de operación cotidiana.
Los pisos fueron sustituidos por unos de granito.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
“En un aeropuerto con este nivel de tránsito, los muros se ensucian en pocos días”, señaló Flores. “Los acabados cerámicos permiten una limpieza continua sin intervención mayor” .
La iluminación también cambia la percepción del espacio. Nuevas luminarias interiores se distribuyen con criterios técnicos que consideran niveles de luz adecuados para cada zona, desde pasillos hasta salas de espera y áreas comerciales.
Las remodelaciones en la imagen se realizan también para reducir el mantenimiento a largo plazo.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Publicidad
El objetivo es que el pasajero transite por espacios con visibilidad constante, sin contrastes bruscos entre áreas.
En plafones, la remodelación introduce diseños modulares tipo waffle y estructuras aparentes en tonos claros, que unifican la imagen y ordenan visualmente áreas antes fragmentadas.
Plafones de acero se pintan color madera para dar calidad sin sacrificar durabilidad.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Uno de los cambios más perceptible es el uso de madera y color azul marino que sustituyen al metal y blanco institucional. Estos colores se hacen presentes en celosías, muros y señalamientos.
Para estos cambios se utilizaron materiales que ya estaban instalados en el aeropuerto y se repintaron o trataron para la nueva imagen, en el caso de lo que continuaba funcional, detalló Flores.
En salas nacionales e internacionales, la obra prioriza la apertura visual. Módulos comerciales que bloqueaban la vista se retiran o se reubican para liberar espacios de espera.
Las obras del aeropuerto deberán estar listas en mayo.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
En algunos puntos, la remodelación permite que el pasajero observe las plataformas desde el interior, integrando el movimiento exterior al ambiente de la terminal.
“Se despejaron áreas que limitaban la circulación y la visibilidad”, explicó Flores al recorrer una de las salas ya concluidas. “Eso cambia la manera en que el pasajero permanece aquí”.
Se realiza limpieza y repintado de áreas desgastadas para mejorar la apariencia del lugar.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Publicidad
El mobiliario acompaña esa transformación. Bancas, sillones y mesas nuevas sustituyen equipamiento antiguo, con una disposición que responde al número de pasajeros que utilizan cada sala y al tamaño de las aeronaves que operan en esas puertas.
Señalización y pantallas
La imagen del aeropuerto también se redefine a través de la información. Nuevas pantallas y sistemas de señalización se integran al diseño arquitectónico para orientar al pasajero sin saturar los espacios.
Los módulos de aerolíneas se renuevan con la misma identidad.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Además de mostrar vuelos y puertas, los nuevos módulos digitales permitirán ubicar servicios, calcular recorridos y estimar tiempos de traslado dentro de la terminal.
Estos sistemas, actualmente en fase de implementación, buscan que el pasajero tenga referencias visuales claras durante su paso por el aeropuerto, especialmente en zonas de conexión o espera prolongada.
Se utilizaron materiales que ya estaban instalados en el aeropuerto y se repintaron o trataron para la nueva imagen.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Baños y espacios de uso cotidiano
La renovación de imagen alcanza también áreas de uso continuo, como los sanitarios. En varias salas se amplía su número y se incorporan nuevos módulos donde antes no existían.
Los acabados, iluminación y mobiliario siguen la misma línea visual que el resto de la terminal, con una lectura uniforme entre espacios.
La apertura de las áreas intervenidas se da conforme van quedando listas.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
Además, el proyecto incorpora áreas específicas como salas de lactancia, integradas al diseño general del aeropuerto y distribuidas en ambas terminales, aunque su ubicación definitiva se ajusta conforme avanzan las obras.
La imagen como experiencia
El resultado que comienza a percibirse no se limita a una mejora visual aislada. La remodelación propone una lectura distinta del aeropuerto como espacio de tránsito: salas más abiertas, recorridos claros, materiales homogéneos y una identidad interior continua.
“Lo que el pasajero va a notar primero es la apariencia”, reconoció Flores. “Pero esa imagen responde a una renovación más profunda que sostiene el funcionamiento del aeropuerto”.
Se despejaron zonas para mejorar la iluminación y vista de los pasajeros.(Fotos: Anylú Hinojosa-Peña)
En un aeropuerto que nunca se detiene, la nueva imagen se construye mientras los vuelos siguen saliendo.
Para el pasajero frecuente, el cambio ocurre entre un viaje y otro, en detalles que modifican la forma de caminar, esperar y orientarse dentro del principal punto de entrada aérea del país.