En términos generales, los trabajadores de oficios especializados tienden a percibir ingresos superiores a los de los empleos no calificados. Esta brecha salarial se amplía en contextos donde la oferta de mano de obra es limitada, una situación que se intensifica por el envejecimiento de la fuerza laboral y el aumento sostenido de proyectos de infraestructura física y digital.
Además del nivel salarial, BlackRock identifica otras características que refuerzan el atractivo de estas carreras. Muchas de ellas se apoyan en esquemas de aprendizaje que permiten trabajar y capacitarse de manera simultánea, lo que reduce los costos de entrada en comparación con trayectorias que requieren educación universitaria.
“Las oportunidades en oficios especializados pueden ofrecer un camino atractivo hacia la movilidad económica y futuros financieros más resilientes”, indica el análisis.
A estas condiciones se suma un elemento estructural: las habilidades manuales y técnicas asociadas a la construcción, instalación y mantenimiento de infraestructura no se sustituyen fácilmente por inteligencia artificial ni se trasladan con facilidad a otros países.
El estudio apunta que, incluso en un entorno de rápida adopción tecnológica, tareas como el cableado eléctrico, la plomería o la operación de maquinaria pesada siguen requiriendo presencia física y experiencia especializada.
Por qué estos oficios serán cada vez más necesarios
La mejora en las condiciones laborales de estos oficios ocurre en paralelo a un incremento sostenido en la demanda.
BlackRock estima que el mundo enfrenta una necesidad de inversión en infraestructura cercana a 85 billones de dólares en los próximos 15 años, destinada tanto a modernizar sistemas existentes como a construir nuevas redes de transporte, energía, agua, telecomunicaciones e infraestructura digital.