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Control del Tren Suburbano por Fonadin abre paso a nueva empresa ferroviaria controlada por el gobierno

La compra total anunciada el 23 de abril del sistema cambia el esquema a público y posiciona al Suburbano como base de la red hacia AIFA y Pachuca.
jue 23 abril 2026 07:02 PM
tren suburbano
El Tren Suburbano estaba concesionado a la empresa de ferrocarriles CAF. (Foto: Armando Monroy/Cuartoscuro)

El sistema ferroviario que parte de Buenavista, cruza el Valle de México y busca llegar hasta el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y Pachuca entra en una nueva etapa.

El gobierno federal acordó la compra total del Tren Suburbano y con ello perfila la creación de una empresa de participación estatal mayoritaria que operará este y otros tramos ferroviarios.

El anuncio, realizado el 23 de abril, implica que el Estado mexicano concentra el 100% de la participación accionaria del sistema que durante casi dos décadas operó bajo un esquema mixto. “Este tren pasa de mano de los privados a manos del pueblo de México”, dijo Jorge Mendoza, director de Banobras, durante la conferencia matutina de presidencia.

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El verdadero objetivo: crear una nueva empresa ferroviaria

La adquisición no solo implica un cambio de propiedad. De acuerdo con la presentación oficial, el activo se transformará en una empresa de participación estatal mayoritaria, bajo control de Fonadin y con participación operativa de Banobras.

El objetivo es que esta nueva estructura funcione como eje de un sistema más amplio. El Tren Suburbano se convierte en el punto de partida de una red que conectará el centro de la Ciudad de México con el AIFA y posteriormente con Pachuca, como parte del componente ferroviario del Plan México.

El plan se divide en tres etapas. La primera corresponde al tramo existente de Buenavista a Cuautitlán, la segunda, al ramal que conecta Lechería con el AIFA, y la tercera, al tren en construcción entre el aeropuerto y Pachuca.

“Vamos a tener un Tren funcional que va desde el centro de la Ciudad de México (…) y que los va a dejar adentro del Aeropuerto Felipe Ángeles”, señaló Mendoza.

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Control público total de los trenes

El acuerdo contempla la adquisición de la participación de CAF y Omnitren, que en conjunto poseían el 51% del sistema. El monto de la operación asciende a 5,999 millones de pesos, determinado con base en las condiciones de la concesión y una evaluación del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN).

Antes de la compra, la estructura accionaria estaba dividida entre CAF (43.4%), Fonadin (49%) y Omnitren (7.6%). Con la operación, el Estado consolida la totalidad del activo.

El esquema también contempla que Fonadin asuma la deuda vigente de la empresa, con posibilidad de reestructuración a través de Banobras. “Aquí tienes la cita completa, tal como aparece en la versión estenográfica:

“Y lo que vamos a hacer es que encontramos una posibilidad de reestructurar esta deuda que tenía esta empresa, por parte de Banobras. Y yo, estando del lado de Banobras también, lo que voy a hacer es que le voy a dar los mejores términos posibles, y también tratar de hacer que todo el pueblo de México se beneficie con una estructura mucho más viable”, explicó Mendoza.

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La transacción aún requiere autorizaciones finales de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y de la autoridad en competencia económica.

El papel del Suburbano en la red metropolitana

El Tren Suburbano opera desde 2008 en un tramo de 27 kilómetros con siete estaciones entre Buenavista y Cuautitlán. En 2025 transportó 45.1 millones de personas, lo que lo posiciona como uno de los principales sistemas ferroviarios de pasajeros en la zona metropolitana.

Su nodo central, la estación Buenavista, concentra múltiples modos de transporte. Recibe más de 300,000 usuarios diarios y conecta con Metro, Metrobús y sistemas de movilidad complementarios como Ecobici, lo que la convierte en un punto estratégico para la red ferroviaria.

Este papel como nodo explica su relevancia en la estrategia actual. El gobierno busca que desde este punto se articule la conexión hacia el norte del Valle de México y hacia nuevas rutas ferroviarias.

De problemas financieros a viabilidad operativa

El sistema no siempre tuvo estabilidad. En sus primeros años, la concesión enfrentó problemas financieros derivados de una demanda menor a la proyectada. En 2011, Fonadin entró como socio tras dificultades operativas.

Una década después, la situación cambió. El propio operador reportó que el sistema alcanzó viabilidad financiera con una afluencia cercana a 200,000 pasajeros diarios. “Prácticamente está resuelta la situación financiera de Ferrocarriles Suburbanos”, señaló en su momento el director de CAF México.

El tren también se consolidó como un sistema sin subsidio público, financiado con ingresos propios y con estándares operativos certificados, de acuerdo con su hoja de datos.

Un proyecto que cambia de modelo

El cambio de propiedad ocurre en paralelo a ajustes en el proyecto ferroviario hacia el AIFA. La sección Lechería - Aeropuerto (que se inaugura este 26 de abril) dejó de ser parte de la concesión original y pasó a control público, en un proceso que modificó el esquema de inversión.

Este reordenamiento responde a la necesidad de coordinar obras, financiamiento y operación en un solo modelo. La nueva empresa estatal busca concentrar estas funciones bajo una misma estructura.

Así, el sistema que nació como una concesión mixta se integra ahora a una estrategia ferroviaria más amplia, en la que el gobierno busca controlar la infraestructura, la operación y la expansión de las rutas que conectan al Valle de México con nuevas centralidades.

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