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La Línea 5 del Cablebús será la más larga del mundo: así se prepara Doppelmayr para su construcción

Konstantinos Panagiotou, CEO de Doppelmayr México, cuenta que la ruta de la Línea 5 del Cablebús, será también referente por su arquitectura, al incluir a Gabriela Carrillo en el proyecto.
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Doppelmayr también fue responsable de la Línea 1 y 3 del Cablebús. (Doppelmayr Official/LinkedIn)

La Línea 5 del Cablebús, una de las apuestas de movilidad de la jefa de gobierno Clara Brugada, comenzó a tomar forma en diciembre de 2025, cuando iniciaron los trabajos preparatorios de un trazo que conectará 12 estaciones a lo largo de 15.4 kilómetros y se provee que esté lista a mediados de 2028.

El proyecto, que se construye en la Ciudad de México, se perfila como la línea más extensa del mundo bajo este esquema, tanto por longitud como por número de estaciones.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, asegura que será “la línea más larga del mundo” de este tipo y destaca que permitirá reducir los tiempos de traslado de habitantes que actualmente pueden invertir entre una hora y media y dos horas para llegar desde las partes altas de ambas alcaldías hasta sistemas de transporte masivo.

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La obra avanza en una ciudad donde el Cablebús ya forma parte del paisaje cotidiano. Las primeras líneas se incorporaron como sistemas alimentadores de transporte masivo, con el objetivo de conectar zonas de acceso complejo con redes como el Metro o el Metrobús.

La Línea 5 se integra a esa lógica, pero con una escala mayor y un tiempo de ejecución distinto al de los proyectos previos.

Con aproximadamente 15.4 kilómetros y 12 estaciones para conectar Metro Mixcoac con las zonas altas de Álvaro Obregón y Magdalena Contreras, esta línea tendrá dos ramales que se encontrarán en la zona de El Tanque: uno continuará hacia Oyamel, en Magdalena Contreras, y otro llegará a San Bartolo Ameyalco, en Álvaro Obregón.

Un trazo más largo y una ejecución distinta

La Línea 5 duplicará el número de estaciones de la Línea 3 y triplica su extensión. Mientras la Línea 3 cuenta con seis estaciones en poco más de cinco kilómetros, la nueva línea recorrerá 15.2 kilómetros y enlazará una docena de puntos.

Esta dimensión implica un calendario de obra más amplio y una complejidad distinta en la instalación del sistema.

Desde el arranque del proyecto, los trabajos se concentran en estudios de suelo, levantamientos topográficos y el diseño arquitectónico de las estaciones.

La producción del sistema electromecánico se realiza en Austria, mientras que las cabinas se fabrican en Suiza, de acuerdo con el esquema utilizado en otras líneas de la ciudad.

“Ya empezamos a principios de diciembre con todos los preparativos: estaciones, mecánicas de suelo, topografías y diseño arquitectónico”, señaló Brugada.

Los primeros componentes del sistema se prevé que lleguen a la Ciudad de México en un plazo de siete a ocho meses, conforme avance la fabricación en Europa.

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Arquitectura y diseño en la Línea 5

A diferencia de los primeros proyectos del Cablebús, la Línea 5 incorpora desde su etapa inicial un componente arquitectónico definido. El diseño de las estaciones cuenta con la participación de Gabriela Carrillo, arquitecta mexicana, cuya intervención busca integrarse al desarrollo del sistema sin modificar su funcionamiento técnico.

“Tenemos una arquitecta muy importante participando en la Línea 5, una arquitecta mexicana”, indicó Konstantinos Panagiotou, CEO de Doppelmayr México, al referirse a Carrillo.

La incorporación de un diseño arquitectónico específico forma parte de una evolución gradual del sistema, que mantiene el mismo modelo tecnológico utilizado en las líneas anteriores, pero suma elementos de diseño en las estaciones.

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La arquitecta Gabriela Carrillo colaborará con el diseño de las estaciones. (Foto: Nuria Lagarde)

Tecnología uniforme y operación con personal

El sistema que se instala en la Línea 5 corresponde a la misma tecnología utilizada en las líneas previas del Cablebús capitalino. Doppelmayr emplea la plataforma D-Line, un modelo que no varía entre proyectos y que se mantiene uniforme desde la Línea 1 hasta la Línea 5.

“La tecnología no ha cambiado de la Línea 1 a la Línea 5, se mantiene la misma”, explicó Panagiotou.

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La ruta 3 fue una de las más complejas en la CDMX. (Doppelmayr Official/LinkedIn)

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Aunque la empresa ya cuenta con góndolas de operación automatizada, el modelo en la Ciudad de México conserva personal en estaciones y operación diaria. La empresa considera que la presencia humana sigue siendo relevante tanto para la atención a usuarios como para la operación cotidiana del sistema.

Condiciones del terreno y preparación del derecho de vía

En la etapa inicial, la Línea 5 no presentó reportes de conflictos en la liberación del derecho de vía. Las áreas donde se ubicarán estaciones y torres ya se encuentran disponibles para el avance de la obra.

“La Ciudad de México hizo un excelente trabajo en la liberación del derecho de vía antes de la licitación”, afirmó Panagiotou.

No obstante, la empresa considera que la complejidad se concentrará en la topografía y en la logística de montaje, debido a la presencia de calles estrechas y condiciones urbanas que limitan el acceso de maquinaria pesada, una situación que ya se presentó en proyectos anteriores.

Un proyecto dentro de un sistema en expansión

La Línea 5 se suma a una red de Cablebús que creció de forma acelerada en los últimos años en la Ciudad de México. En una sola administración de gobierno se desarrollaron las líneas 1, 2 y 3, y posteriormente se licitaron de manera cercana en el tiempo nuevos tramos, incluido el que ahora se construye.

El directivo señaló que la experiencia acumulada en las líneas anteriores influyó en la ejecución del nuevo proyecto, particularmente en la planeación y en los tiempos de implementación. “La dificultad de ensamblaje es mayor por la topografía, pero ya lo conocemos”, dijo.

La Línea 5 como siguiente etapa

El proyecto tiene un costo aproximado de 7,800 millones de pesos y contempla más de 90 postes y alrededor de 450 cabinas.

Su punto de llegada será el Centro de Transferencia Modal Mixcoac, donde enlazará con las Líneas 7 y 12 del Metro.

La Secretaría de Obras informó que esta línea tendrá un periodo de ejecución de dos años y medio. Los trabajos comenzaron a finales de 2025 y se prevé que la obra concluya a mediados de 2028.

Las autoridades estiman una demanda superior a 95,000 pasajeros diarios y una población beneficiada de más de 146,000 habitantes.

Tendrá 12 estaciones, más de 90 postes y alrededor de 450 cabinas con capacidad para 10 pasajeros cada una.

El recorrido desde las zonas altas hasta Metro Mixcoac será de aproximadamente 45 minutos, frente a viajes que actualmente pueden alcanzar entre una hora y media y dos horas.

A diferencia de otras rutas del Cablebús, la Línea 5 contará con dos ramales para atender zonas altas de Álvaro Obregón y Magdalena Contreras.

El recorrido comenzará en Metro Mixcoac y avanzará hacia el sur hasta llegar a la estación El Tanque, en Magdalena Contreras, que funcionará como punto de bifurcación.

Desde ahí, uno de los ramales continuará hacia Oyamel, en Magdalena Contreras, mientras que el segundo pasará por Lomas de la Era hasta llegar al pueblo originario de San Bartolo Ameyalco, en Álvaro Obregón.

Entre las estaciones contempladas se encuentran Mixcoac, Olivar del Conde, Santa Lucía, Doctor Enrique Cabrera, Tetelpan, Glaciar, El Tanque, Barrio Sierra, Oasis, Oyamel, Lomas de la Era y San Bartolo Ameyalco.

Brugada aclaró que los nombres utilizados actualmente son referencias para identificar las estaciones y todavía deberán definirse sus denominaciones definitivas.

La ruta también tendrá conexión con Metro Mixcoac, donde convergen las líneas 7 y 12 del Sistema de Transporte Colectivo.

Además de reducir los tiempos de traslado, el Gobierno capitalino estima que la Línea 5 permitirá mitigar alrededor de 36,135 toneladas de dióxido de carbono equivalente al año.

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