Los datos del Instituto revelan que entre 2013 y 2023, la capital del país transfirió a 385,500 trabajadores y solo recibió a 172,300. Esa diferencia la convirtió en el mercado con el mayor flujo migratorio negativo entre las 92 zonas metropolitanas del país, de acuerdo con el Reporte Económico Trimestral del Infonavit, correspondiente al último cuatrimestre de 2023 (con los datos de migración más recientes).
Monterrey, Guadalajara y Querétaro fueron los destinos preferidos. De la capital partieron 49,900 personas hacia Monterrey, 44,400 hacia Guadalajara y 34,100 hacia Querétaro. En sentido contrario, la llegada fue menor: Monterrey envió 22,100 personas, Guadalajara 16,300 y Querétaro 8,900.
“Estos datos permiten analizar flujos de migración interna para un sector de la población e identificar a los mercados laborales donde las personas que migran entre metrópolis presentan un mayor peso relativo”, señala el estudio realizado por Pablo Aguilar Ortiz y Mateo Lartigue Mendoza, investigadores del Instituto.
Las ciudades que más crecieron
En promedio, 19.3% de las personas derechohabientes que conservaron empleo formal durante diez años consecutivos cambiaron de metrópoli en ese periodo, a nivel nacional. No obstante, en ciertas ciudades este porcentaje fue mucho mayor.
Valladolid, Yucatán, registró la tasa más alta con 67.3%, seguida por San Martín Texmelucan, Puebla, con 53.7%, Cancún, Quintana Roo, con 36.1% y Querétaro con 32.7%.
Esta proporción se refiere únicamente a personas que hoy cotizan en esas ciudades y que, diez años antes, trabajaban en una metrópoli distinta. Es decir, no mide a quienes salieron de esas ciudades, sino a quienes llegaron desde otro mercado laboral urbano. Por lo tanto, estas cifras reflejan el peso de la migración laboral hacia esas urbes.
“El empleo formal se concentra en las metrópolis más grandes del país, las cuales continuamente reciben y transfieren a miles de derechohabientes, provenientes sobre todo de regiones cercanas”, indica el documento.