Reglas para los arrendatarios
La ley también establece un registro digital obligatorio de contratos, lo que representa otra transformación.
Los arrendadores tienen 30 días a partir de la firma para inscribir el contrato en la plataforma del gobierno capitalino.
Quienes no lo hagan enfrentan consecuencias: si surge un conflicto con el inquilino, resulta más difícil accionar los mecanismos legales de protección porque el contrato no está registrado, dice Rosales.
De acuerdo con la Gaceta Oficial, los contratos vigentes al momento de la reforma (28 de agosto de 2024) tuvieron 90 días para regularizarse. El registro opera bajo criterios de transparencia y protección de datos personales, y solo puede hacerse público por resolución judicial.
La aplicación de las reformas, que ya están en vigor, enfrenta un obstáculo: la fiscalización. Verificar que se cumplan estas disposiciones en miles de contratos que se firman cada mes resulta complejo para la autoridad.
"Va a estar la ley, pero va a ser difícil el mecanismo que tenga la autoridad para ver que se cumpla todo", reconoció Rosales.
El registro obligatorio de contratos representa un primer paso hacia mayor control. Los propietarios ahora deben declarar formalmente sus ingresos por arrendamiento, algo que muchos evitaban. El registro les hace sentir más controlados por el Estado, dice el especialista.
Los costos que nadie esperaba
Rosales prevé un fenómeno paralelo a estas regulaciones que podría jugar de forma adversa al inquilino.
Al limitar el depósito de garantía a un mes, los propietarios pierden un mecanismo de protección patrimonial. Su respuesta puede ser incrementar la renta inicial.
"La consecuencia negativa para el inquilino es que esto puede traer incluso incrementos en la renta porque el propietario va a buscar proteger su patrimonio", explicó Rosales.
Un departamento en la colonia Del Valle que antes se rentaba en 20,000 pesos mensuales sin mascotas, ahora podría ofrecerse en 22,000 o 24,000 pesos para compensar el mes extra de garantía que antes existía y que podía devolverse al inquilino, por ejemplo.
También pueden generarse mecanismos para recolectar otro mes de renta de forma simulada. Un contrato de 12 meses con un mes de garantía, pero donde el propietario solicita adelantar un mes de renta adicional por considerar que el inquilino representa un riesgo alto.