North Development, por su parte, cuenta con una subsidiaria llamada North Management para operar sus propias unidades bajo estándares hoteleros. El modelo, llamado condo-hotel, permite al propietario rentarlo cuando no lo usa, con exposición en más de 100 plataformas digitales, entre ellas Expedia, Kayak, Airbnb y Hotels.com.
Arditi describe una variante adicional dentro de ese modelo. Aria Development diseña unidades de entre 40 y 90 metros cuadrados (400 a 900 pies cuadrados) que el propietario puede rentar por una noche, varios días o habitar de forma permanente.
La flexibilidad es parte del atractivo. "A la gente le gusta la posibilidad de tener esa flexibilidad donde uno lo pueda rentar una noche, dos noches, o si quieren vivir allá todo el año también puede", explica. Los amenities de sus edificios (piscinas con bar, restaurantes, gimnasios equipados, salones temáticos y espacios para niños en algunos proyectos) forman parte del argumento de venta hacia el inversionista.
Por otra parte, Gustavo Galvez subraya para el inversionista que no todos los edificios en Miami tienen autorización para operar como renta vacacional. "Si no están para Airbnb, créanme, lo que la persona va a tener una penalidad", advierte. La verificación de esa condición es, según él, un paso fundamental antes de cualquier compra orientada a ese uso.
Lo que quedará después del silbatazo final
El debate entre los especialistas no gira tanto en torno al impacto inmediato del Mundial, que se da por descontado, sino en torno a lo que quedará cuando terminen los partidos.
De Santis sostiene que la ciudad no depende del torneo para sostener su atractivo. "El Mundial es una parte de varios atractivos que claramente es importantísimo", pero en su lectura el evento dejará infraestructura mejorada, mayor visibilidad internacional y una eventual nivelación de precios en el mercado.