Productos como Yotelpad han alcanzado ocupación total en eventos previos como el Ultra Music Festival y Miami Music Week.(Foto: Aria Development)
Diana Zavala
Una propiedad que hace un año se rentaba en 150 dólares por noche en el downtown de Miami hoy cuesta entre 500 y 1,000 dólares. No es un error de captura, es el efecto del Mundial de Futbol 2026, que arranca el 11 de junio en esta ciudad.
El inventario de renta vacacional disponible para junio y julio está prácticamente agotado, y los precios de las pocas unidades que quedan siguen subiendo.
Lo que durante años fue una apuesta de largo plazo para los inversionistas latinoamericanos que compraron en Miami se convirtió, en cuestión de meses, en una ventana de rentabilidad inmediata.
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El inventario agotado y los precios disparados por el Mundial 2026
Miami albergará siete partidos del torneo entre el 11 de junio y el 19 de julio. Desde que salieron las entradas y se confirmó que el primer duelo de alto perfil sería Colombia vs. Portugal, la demanda de alojamiento se desbordó.
De acuerdo con Gustavo Galvez, CEO de PFS Realty Group, empresa de inversión y administración de propiedades en el sur de Florida, el precio de los boletos "se triplicaron o cuadruplicaron" desde su lanzamiento. Hoy prácticamente no circulan en venta primaria, todo es reventa.
El efecto en los precios de renta y la demanda de los inmuebles es proporcional. Para junio y julio, el portafolio de propiedades que administra esa empresa ya no tiene disponibilidad, por lo que tuvieron que salir a buscar nuevas unidades fuera de su inventario habitual.
La demanda tiene además una concentración geográfica clara. Los inmuebles con mayor búsqueda para renta de corta estancia se ubican en el downtown de Miami, en desarrollos como el 501, Crosby y District 225, entre otros edificios habilitados específicamente para esa modalidad, según PFS Realty.
La ocupación para junio y julio está completa.(Foto: Aria Development.)
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Quién renta y quién compra por el Mundial
La demanda de alojamiento proviene principalmente de aficionados internacionales, con una presencia marcada de latinoamericanos.
Para Lorenzo De Santis, director de North Development, desarrolladora con proyectos en la zona del distrito financiero de Brickell, ese perfil de visitante empata directamente con el del inversionista al que su empresa apunta, el latinoamericano que compró una unidad de entre 500,000 y un millón de dólares para rentarla.
Esa lógica se tradujo en una estrategia de venta concreta. North Development lanzó una promoción que incluía dos entradas al Mundial con la compra de un departamento en su proyecto Domus Brickell Park, una torre de 12 pisos y 171 unidades bajo el esquema de condo-hotel en Brickell.
"El latinoamericano ama el fútbol y fue con doble efecto ‘voy a ir gratis al mundial y además no me va a costar porque puedo usar mi unidad’", explica De Santis.
Desde el lanzamiento de la campaña, la empresa vendió alrededor de 35 unidades vinculadas a ella y el edificio llegó al 90% de ventas. "No necesariamente ha sido eso el gatillo, pero definitivamente ha sido parte del incremento de venta", reconoce De Santis.
Los precios de los inmuebles en renta vacacional se cuatriplicaron en algunas zonas de Miami.(Foto: Joe Raedle/Getty Images)
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El perfil del comprador que se activa en torno al torneo no es el del residente local. Es el inversionista de Centroamérica o Sudamérica que ve en los dos meses del Mundial una oportunidad de recuperar una parte relevante de su inversión a través de la renta vacacional.
"Los precios van a subir considerablemente y van a ser dos meses que tranquilamente puedes recuperar bastante la inversión", señala De Santis.
Las estrategias de Miami ante el Mundial 2026
La promoción de entradas no es el único mecanismo que el sector desplegó para capitalizar el torneo. PFS Realty Group desarrolló hace dos años una empresa propia de renta vacacional, Avanti Stay, anticipándose a la demanda que generaría el Mundial.
Hoy administra alrededor de 80 propiedades tipo Airbnb en Miami, la mayoría ya rentadas para los meses del torneo.
Gustavo Galvez describe la lógica detrás de esa apuesta: "de por sí ya propiedades para junio o julio ya están agotadas". La empresa opera con un modelo integral que incluye búsqueda de propiedad, financiamiento hipotecario, administración, contabilidad y seguros, con el objetivo de que el inversionista extranjero no enfrente el proceso solo.
Los formatos para renta de corta estancia han sido los más rentables en marco del evento deportivo.(Foto: Diana Zavala/Obras)
North Development, por su parte, cuenta con una subsidiaria llamada North Management para operar sus propias unidades bajo estándares hoteleros. El modelo, llamado condo-hotel, permite al propietario rentarlo cuando no lo usa, con exposición en más de 100 plataformas digitales, entre ellas Expedia, Kayak, Airbnb y Hotels.com.
Un punto que Gustavo Galvez subraya para el inversionista es que no todos los edificios en Miami tienen autorización para operar como renta vacacional. "Si no están para Airbnb, créanme, lo que la persona va a tener una penalidad", advierte. La verificación de esa condición es, según él, un paso fundamental antes de cualquier compra orientada a ese uso.
Lo que quedará después del silbatazo final
El debate entre los especialistas no gira tanto en torno al impacto inmediato del Mundial, que se da por descontado, sino en torno a lo que quedará cuando terminen los partidos.
De Santis sostiene que la ciudad no depende del torneo para sostener su atractivo. "El Mundial es una parte de varios atractivos que claramente es importantísimo", pero en su lectura el evento dejará infraestructura mejorada, mayor visibilidad internacional y una eventual nivelación de precios en el mercado.
Agrega que el torneo también ampliará el mapa de quienes conocen Miami: visitantes que llegan por el fútbol y descubren una ciudad con oferta de arte, gastronomía, moda y entretenimiento.
Gustavo Galvez, desde PFS Realty, coincide en esa proyección, "Miami se convirtió en esa ciudad deseada por el mundo". Para él el Mundial, junto con la cumbre del G20 que se celebrará en Miami en diciembre de 2026, se concentra en un solo año una visibilidad internacional que puede traducirse en inversión sostenida más allá del torneo.
Tras la pandemia el mercado inmobiliario de Miami se consolidó como activo de inversión de lujo.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Para el segmento de renta vacacional, la pregunta es si la demanda se sostendrá una vez que los aficionados vuelvan a casa, para el directivo la renta tanto de corto como de largo plazo seguirá muy atractiva para esos inversionistas que quieran comprar para rentar".
Su argumento es que Miami ya mostró, en eventos como el Spring Break, que la demanda de alojamiento supera la oferta disponible incluso en temporadas sin eventos de ese calibre.
El mercado que recibió al Mundial
Para entender por qué el torneo encontró un terreno fértil en Miami, hay que retroceder al menos cinco años. Durante la pandemia, cuando ciudades como Nueva York y California operaban con restricciones severas, miles de residentes migraron hacia estados abiertos.
Florida fue uno de los principales destinos. Quienes llegaron encontraron infraestructura moderna, clima favorable y, sobre todo, ausencia de impuesto estatal sobre la renta.
Gustavo Galvez describe ese momento como un punto de quiebre. "Empezaron a llegar mucha migración millonaria y billonaria a la Florida y a Miami especialmente”.
Entre los nombres que circulan en el sector están Jeff Bezos, con una propiedad de 90 millones de dólares, y Mark Zuckerberg, con una de 200 millones. A ellos se suman casi 200 empresas multinacionales que se establecieron en Miami en los últimos años.
El impacto del Mundial es esperado a mediano plazo, al incrementar la consolidación del mercado a nivel internacional.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El flujo no se detuvo. Según el ISG World Miami Report del tercer trimestre de 2025, Florida registró ese año un crecimiento diario de población de 1,350 personas, cifra récord desde que se lleva el registro.
El mercado de condominios reflejó ese dinamismo. En los primeros nueve meses de 2025 se registraron 19,047 ventas de condominios en Miami-Dade, Broward y Palm Beach, frente a 17,400 en el mismo periodo de 2024, un incremento de casi 10%.
El 80% de las ventas por encima de 2,000 dólares por pie cuadrado se realizaron en efectivo, según Analytics Miami.