La Ciudad de México dio el primer paso para llevar a nivel constitucional las reglas del mercado de renta. La iniciativa de reforma presentada por el gobierno capitalino busca dar seguimiento al Bando 1, estrategia impulsada por la jefa de gobierno Clara Brugada, con el objetivo de modificar las condiciones de acceso a la vivienda en la capital.
La propuesta redefine cómo se fijan, aumentan y regulan los contratos de arrendamiento. Algunos de sus elementos ya encendieron alertas en el sector privado, en particular el límite al incremento de precios a no más allá de la inflación en las renovaciones anuales de contrato.
De acuerdo con Inti Muñoz, secretario de Vivienda, las preocupaciones no tienen sustento. “No se congelan las rentas, simplemente se regula su aumento”, afirmó en entrevista con Obras.
El funcionario sostuvo que la propuesta busca dar certidumbre jurídica tanto a inquilinos como a propietarios, en un contexto donde el mercado registra incrementos acelerados.