Además de la construcción de nuevas unidades, los programas habitacionales contemplan acciones para que 900,000 personas mejoren sus condiciones de vivienda durante 2027.
Conavi mantiene mismo presupuesto en 2027
El Programa de Vivienda Social (PVS), encabezado por la Conavi, tendría en 2027 un presupuesto de 34,353 millones de pesos, el mismo monto asignado en 2026.
La Conavi tiene como objetivo atender a hogares vulnerables con ingresos menores a cinco UMAs y que no cuentan con acceso a la seguridad social. Para 2027, el programa contempla 150,000 acciones de vivienda, de las cuales 100,000 serán nuevas unidades y 50,000 corresponderán a mejoramientos o ampliaciones.
El gasto habitacional también busca generar actividad en otras industrias vinculadas con la construcción. Roberto Ballinez, director ejecutivo senior de Finanzas Públicas e Infraestructura en HR Ratings, señaló que el programa tiene una dimensión social, pero también un efecto sobre la demanda de insumos y servicios.
“El efecto de reactivar este sector es tangible, porque no son proyectos de largo plazo. A diferencia de los ferrocarriles, que pueden tardar años en construcción, la vivienda tiene un ritmo rápido. Es muy intensiva en mano de obra y hay un incentivo en la demanda de acero y cemento, dos mercados muy importantes en México”.
El desarrollo de vivienda también puede generar actividad para el sector financiero mediante los créditos destinados a la adquisición de casas y el financiamiento de las empresas que participan en la cadena de valor de la construcción.
Jóvenes tendrán 20% de las viviendas
La estrategia de la Conavi contempla la construcción de 500,000 viviendas entre 2025 y 2030. Para alcanzar esa meta, el gobierno plantea impulsar la producción habitacional, desacelerar el encarecimiento del suelo, agilizar los trámites para construir, reducir la especulación inmobiliaria y garantizar infraestructura, equipamiento y servicios públicos.
Uno de los cambios relevantes es el peso que tendrá la población joven dentro de la asignación de las nuevas viviendas. El gobierno prevé que 20% del volumen total de viviendas sea destinado a este grupo.
Los jóvenes podrán acceder a un esquema de renta con opción a compra después de un determinado periodo. La medida busca atender a una población que, pese a representar una parte importante de la fuerza laboral, enfrenta dificultades para acceder al mercado inmobiliario debido a sus niveles de ingreso, la capacidad limitada de ahorro y los precios de las viviendas.
Uno de los principales obstáculos para cumplir con las metas de construcción será conseguir terrenos bien ubicados y con infraestructura y servicios. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), encargada de coordinar el plan, contempla adquirir predios tanto de empresas constructoras como de ejidos.