Estados por los que pasa el Tren Interoceánico son de los peores calificados para establecer operaciones industriales
El Índice de Desarrollo Industrial 2025 de Finsa muestra que, a pesar de que la zona tiene potencial, sus condiciones están lejos de incentivar a las inmobiliarias de establecer naves industriales.
El sureste aún está rezagado en las condiciones necesarias para establecer naves industriales.(ollo/Getty Images)
Redacción Obras
Los esfuerzos de las dos últimas administraciones del gobierno federal para hacer del Corredor del Istmo un polo industrial muestran avances incipientes, sin embargo, la región aún se encuentra rezagada en las condiciones necesarias para instalar operaciones de gran escala, de acuerdo con el Índice Industrial de la desarrolladora Finsa, que analiza la infraestructura, el entorno económico y social, el medio ambiente, así como el talento y la innovación.
Oaxaca, Veracruz y Chiapas, los tres estados en donde el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec tiene mayor influencia, presentan calificaciones media-baja y baja en el ranking, principalmente por problemáticas sociales y de conectividad.
“El sur-sureste sigue presentando rezagos estructurales que limitan su integración a las cadenas de suministro norteamericanas, a pesar de avances puntuales en algunas entidades”, indica el documento.
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La desarrolladora clasifica a estos estados como “polos de cierre de brechas”, es decir, entidades que presentan rezagos, “pero ya disponen de un vehículo institucional para detonar vocaciones productivas, ordenamiento territorial y encadenamientos locales”.
Por ello, la compañía, que cuenta con operaciones en el centro, bajío y norte del país, insta al gobierno a adoptar una visión de largo plazo con estrategias que impulsen a los gobiernos estatales y a los sectores productivos locales, de manera que puedan enfrentar desafíos actuales como garantizar energía estable y suficiente, infraestructura logística y de transporte, así como el fortalecimiento de la seguridad pública y el estado de derecho, entre otros.
Los estados por los que apuesta el gobierno
Oaxaca
En términos generales, la entidad se ubica en la posición 26 de los 32 estados. El análisis señala como fortalezas su liderazgo en carreteras con menor incidencia de accidentes y un buen posicionamiento en materia medioambiental.
Sus áreas de oportunidad se concentran en incrementar la educación superior STEM y la educación media superior técnica, además de ampliar la diversidad económica y su participación en cadenas industriales.
Los puntos más débiles evaluados fueron los relacionados con infraestructura, donde obtuvo la posición 29 respecto a otros estados.
La calificación se explica porque cuenta solo con dos naves industriales mapeadas por la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), una carga aérea total anual de 313 toneladas en los principales aeropuertos de la entidad y una conectividad de datos de 25.78 Mbps en banda ancha fija.
En accesibilidad portuaria obtuvo una calificación de 30 (en una escala de 0 a 100), en función de la distancia entre las principales zonas industriales y el puerto más cercano, así como del volumen de tráfico de carga contenerizada en dicho puerto. Su punto fuerte es la seguridad carretera, con 2.2 accidentes vehiculares por kilómetro, la mejor estadística a nivel nacional.
En talento e innovación, Oaxaca también se ubicó en la posición 29, debido principalmente a que solo se registraron 2.11 solicitudes de invenciones por cada 100,000 habitantes entre 2019 y 2023, además de 135 egresados de programas STEM por cada 100,000 habitantes en el ciclo escolar 2023-2024.
Los indicadores de este rubro con mejor desempeño (aunque dentro de la categoría medio-baja) fueron el registro de programas de posgrado afines, con 0.9 por cada 100,000 habitantes y 0.24 centros de investigación en la misma proporción.
Además, se contabilizaron 321 alumnos matriculados en Conalep para el ciclo 2024-2025 y en DGETI para el ciclo 2021-2024, por cada 100,000 habitantes.
En una mejor posición, aunque aún en nivel bajo, se encuentra el entorno social, donde tres indicadores se sitúan en este rango, uno en medio-bajo y otro en medio-alto. El peor evaluado es el nivel de escolaridad, ya que el promedio en la población económicamente activa es de 0.22 años adicionales de estudio.
Le sigue el ingreso promedio, con 49.1 pesos por hora. Otro indicador negativo es que 87.1% de los adultos percibe corrupción en la entidad “con frecuencia” o con “mucha frecuencia”.
En un nivel superior se ubica el indicador de participación de mujeres en el trabajo, ya que 40.3% de la fuerza laboral está conformada por mujeres. Mientras que 51.75% de las empresas considera insegura la entidad.
En entorno económico, Oaxaca se ubica en la posición 23 a nivel nacional. El documento muestra que su aportación al PIB industrial nacional es de 1.3%, lo que la coloca en el lugar 18.
La entidad registra 69 millones de dólares en inversión extranjera industrial acumulada en cinco años, uno de sus indicadores más débiles dentro de este rubro, al situarse en la posición 27.
El talento especializado es uno de los principales retos para establecer naves industriales en el sureste.(Global Engineering Group/Getty Images)
La diversidad de sectores alcanza los 822, con lo que obtiene el lugar 18, mientras que las exportaciones industriales suman 1,103 millones de dólares en promedio en cinco años, ubicándose en el lugar 29.
Un punto especialmente rezagado es la complejidad económica, con un valor de –1.87, que la coloca en la última posición del ranking nacional (32).
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En contraste, el tamaño de su población trabajadora, de 1.8 millones de personas, se ubica en el lugar 10, lo que muestra una base laboral amplia, aunque todavía poco integrada a actividades industriales de mayor valor agregado.
En medio ambiente, el estado presenta uno de sus mejores desempeños generales, al colocarse en la posición nueve del país. Destaca particularmente la generación limpia y renovable, que representa 99.5% de la capacidad instalada, con lo que alcanza el quinto lugar nacional.
También muestra buen posicionamiento en intensidad energética, con 193.1 GJ por unidad de PIB, que lo coloca en el lugar 10. en consumo de combustibles, con 322.65 litros por habitante al año, alcanza el tercer sitio.
Sin embargo, otros indicadores moderan este buen desempeño. La cobertura de volumen de agua tratada llega a 39.8%, con lo que se ubica en el lugar 24. El estado no registra días por encima de límite en calidad del aire, pero tampoco cuenta con certificaciones LEED (cero metros cuadrados certificados por cada 100,000 habitantes), por lo que se sitúa en la posición 16.
Veracruz
En términos generales, Veracruz se ubica en la posición 15 del ranking nacional. Entre sus fortalezas destacan el acceso a uno de los principales puertos del país y el volumen elevado de población económicamente activa.
Sus áreas de oportunidad se concentran en elevar la escolaridad promedio, aumentar la participación en sectores industriales e impulsar la educación técnica, superior e investigación.
En infraestructura, el estado ocupa la posición 14. Cuenta con 17 parques industriales mapeados por la AMPIP, que lo colocan en el lugar 11 nacional.
El espacio industrial asciende a 0.2 millones de metros cuadrados, en la posición 19, mientras que la carga aérea es de 87 toneladas, con lugar 21. En seguridad carretera registra 10.2 accidentes por kilómetro, en la posición 22.
La conectividad de datos alcanza 42.56 Mbps en banda ancha fija, en el lugar 17. En accesibilidad portuaria obtiene un puntaje de 66, uno de sus mejores indicadores, con la posición 4 a nivel nacional.
En talento e innovación, Veracruz se ubica en la posición 27. Registra 0.7 programas de posgrado afines por cada 100,000 habitantes y 7.5 investigadores afines.
Las solicitudes de invenciones ascienden a 1.98 por cada 100,000 habitantes y cuenta con 0.3 centros de investigación. Los graduados en programas STEM son 212 por cada 100,000 habitantes, mientras que la matrícula en educación media superior técnica llega a 330 por cada 100,000 habitantes.
En entorno social, la entidad se ubica en la posición 29. El ingreso promedio es de 50.55 pesos por hora. La percepción de corrupción alcanza 81.5% de los adultos.
La participación de mujeres en el trabajo es de 37.3%, uno de sus niveles más bajos, con posición 31. La escolaridad promedio en la población económicamente activa es de 9.46 años, en tanto que la percepción de inseguridad empresarial alcanza 70.6%.
En entorno económico, Veracruz se ubica en la posición 14. Su participación en el PIB industrial nacional es de 3.2% y la inversión extranjera industrial acumulada en cinco años asciende a 738 millones de dólares.
La diversidad de sectores alcanza 881, mientras que las exportaciones industriales suman 7,091 millones de dólares en un promedio de cinco años. El índice de complejidad económica es de –0.89.
La población trabajadora asciende a 3.5 millones de personas, uno de sus principales activos. Se coloca en la posición 4.
En medio ambiente, Veracruz está en la posición 26. La cobertura de volumen de agua tratada es de 31.6%. La generación limpia y renovable representa 33.1% de la capacidad instalada y la intensidad energética alcanza 530.9 GJ por unidad de PIB.
El consumo de combustibles es de 392.4 litros por habitante al año. Además, Veracruz registra 12.8 días por encima de límites de calidad del aire, con posición 3 nacional. No cuenta con certificaciones LEED, con cero metros cuadrados por cada 100,000 habitantes.
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Chiapas
En términos generales, Chiapas se ubica en la posición 31 del ranking nacional. Presenta fortalezas relacionadas con la accesibilidad portuaria potencial y un buen desempeño en indicadores de sostenibilidad ambiental. Las principales áreas de oportunidad están en el entorno social y en el fortalecimiento del talento e innovación.
En infraestructura, el estado ocupa la posición 23. Cuenta con seis parques industriales registrados por la AMPIP. La carga aérea asciende a 130 toneladas, ubicándose en el lugar 18. En seguridad carretera registra 8.8 accidentes por kilómetro y la conectividad de datos es de 31.3 Mbps. En accesibilidad portuaria obtiene un puntaje de 49.
En talento e innovación, Chiapas se coloca en la posición 32, la última a nivel nacional. Registra 0.3 programas de posgrado afines por cada 100,000 habitantes y 3.5 investigadores afines.
Las solicitudes de invenciones llegan a 1.43 por cada 100,000 habitantes. Además, los centros de investigación son 0.16 por cada 100,000 habitantes. Los graduados en programas STEM alcanzan 157 por cada 100,000 habitantes, mientras que la matrícula de educación media superior técnica suma 202 por cada 100,000 habitantes.
En entorno social, Chiapas se ubica en la posición 32, el último lugar nacional. El ingreso promedio es de 39.87 pesos por hora. La percepción de corrupción alcanza 88.3% y la participación de mujeres en el trabajo es de 31.2%, el nivel más bajo del país.
La escolaridad promedio en la población económicamente activa es de nueve años. En tanto que la percepción de inseguridad empresarial es de 89.69%.
En entorno económico, Chiapas se ubica en la posición 27. Su participación en el PIB industrial nacional es de 0.5% y la inversión extranjera industrial acumulada en cinco años asciende a 3 millones de dólares.
La diversidad de sectores alcanza 808, mientras que las exportaciones industriales suman 1,136 millones de dólares en promedio de cinco años. El índice de complejidad económica es de –1.55. La población trabajadora asciende a 2.3 millones de personas, lo que le da al estado una de sus mejores calificaciones.
En medio ambiente, Chiapas registra uno de sus mejores desempeños, en la posición 8. La cobertura de volumen de agua tratada es de 23.8%, en un nivel medio-bajo, pero la generación limpia y renovable representa 99.6% de la capacidad instalada, ubicada en el cuarto lugar nacional.
La intensidad energética asciende a 155.9 GJ por unidad de PIB, en la posición seis. El consumo de combustibles es de 283.5 litros por habitante al año, el más bajo del país, en la posición uno.
Cómo le fue a México en el ranking nacional
El Índice de Desarrollo Industrial 2025 muestra un desempeño heterogéneo entre las entidades del país. Los estados del norte y el bajío concentran los primeros lugares del ranking general, mientras que el sur y sureste permanecen en las posiciones más bajas.
Los mejores evaluados son Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Baja California y Jalisco, entidades que encabezan el índice debido a su peso industrial, mayor captación de inversión extranjera, infraestructura instalada y participación en exportaciones manufactureras. También destacan Tamaulipas, Sonora, Querétaro y Puebla, que se mantienen dentro de los primeros diez lugares.
En contraste, los últimos sitios están ocupados por Chiapas, Oaxaca y Guerrero, acompañados por entidades como Nayarit y Campeche, que presentan rezagos en infraestructura, entorno económico y condiciones sociales vinculadas al mercado laboral.
Estas regiones registran menor integración a las cadenas de suministro y menores niveles de complejidad económica.
El Tren Interoceánico fue una de las principales apuestas para detonar el sureste, pero aún no hace a la zona suficientemente atractiva.(Foto: Carolina Jiménez/Cuartoscuro)
La estrategia industrial en el sureste
El Plan México forma parte de la estrategia del Gobierno de México para impulsar el desarrollo productivo del sur-sureste. La administración federal plantea como objetivo elevar la productividad regional y reducir desigualdades históricas mediante infraestructura, logística y atracción de inversión, con énfasis en manufactura y exportaciones.
La política pública reconoce que el sureste concentra rezagos y una baja integración a cadenas globales de valor, por lo que se prioriza el fortalecimiento de encadenamientos productivos y del empleo formal en Oaxaca, Veracruz, Chiapas y Tabasco.
Los resultados del Índice de Desarrollo Industrial elaborado por Finsa muestran que estas entidades se ubican en los últimos lugares del ranking nacional, particularmente en infraestructura, conectividad, educación técnica y complejidad económica.
La estrategia federal se vincula con estos hallazgos al buscar atender precisamente los cuellos de botella que limitan la instalación de operaciones industriales de mayor escala en la región.