Publicidad

La contratación en diseño de interiores disminuyó casi 4% en un año

Los proyectos de diseño de interiores pueden partir de una habitación con tarifas por menos de 500 pesos el metro cuadrado.
vie 13 marzo 2026 06:11 PM
diseño-interiores
El diseño de interiores cuesta en CDMX de 300 a 500 pesos el metro cuadrado. (4595886/Getty Images/iStockphoto)

En redes sociales abundan imágenes de salas, cocinas o cafeterías que acumulan miles de vistas. Pinterest, Instagram y TikTok multiplican las referencias visuales para decorar espacios. Sin embargo, esa visibilidad no se traduce necesariamente en más empleo para los profesionales del diseño.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, en el primer trimestre de 2025 trabajaron en México alrededor de 150,000 personas como diseñadores de modas, industriales, gráficos y decoradores de interiores, una cifra 4.6% menor que en el cuarto trimestre de 2024, cuando se registraron 157,000.

Publicidad

En el mismo periodo, el salario promedio se ubicó en 5,600 pesos mensuales, una caída de 12.8% frente a los 6,430 pesos del trimestre anterior.

La brecha entre la popularidad del diseño en internet y la contratación real de interioristas también tiene relación con ideas equivocadas sobre la profesión. Desde la percepción de que es un servicio exclusivo para viviendas de alto valor hasta la creencia de que solo consiste en elegir muebles o colores, varios mitos influyen en la decisión de contratar o no a un profesional.

Para Darinka Miramón, fundadora de Darinka Miramón Arquitectura , esas percepciones aún influyen en el sector. “El principal mito es que el interiorismo es un servicio exclusivo para alto poder adquisitivo”, explicó en entrevista.

El interiorismo más allá de la decoración

El diseño de interiores se contrata en distintos tipos de proyectos, aunque desde hace algunos años la vivienda domina el mercado. Darinka Miramón señala que entre 60 y 70% de los proyectos de interiorismo corresponden al ámbito residencial, tanto en despachos jóvenes como en firmas con trayectoria. Aunque, en el caso de la Ciudad de México, la labor también es demandada para el comercio y oficinas.

Publicidad

Dentro de la vivienda, el crecimiento más visible ocurre en la adecuación de espacios existentes, como departamentos que se remodelan, unidades entregadas por desarrolladoras en obra blanca o inmuebles que se adaptan después de la pandemia, explicó la especialista.

La pandemia influyó en esta relevancia. El hogar dejó de ser solo un espacio de descanso y comenzó a concentrar otras funciones. “Hoy la vivienda ya no es solo un lugar de descanso. También es oficina y espacio social”, dijo la arquitecta.

Mito 1: el interiorismo es un lujo

No obstante, la contratación actual del diseño de interiores es limitado. Uno de los obstáculos más comunes para contratar a un interiorista es la idea de que el servicio solo aplica para casas grandes o proyectos de alto presupuesto.

“El interiorismo se ve como un lujo y no como una necesidad”, explicó Miramón.En la práctica, muchos clientes contratan a un profesional para evitar errores durante la remodelación o adecuación de un espacio.

Desde la compra de materiales hasta la coordinación de proveedores, lo que al ver el resultado final, muestra ahorros. “Un proyecto sin diseño previo casi siempre termina costando más en tiempo y en dinero”, señaló.

vivienda-diseño-interiores
El diseño de interiores residencial es el más demandado. (in4mal/Getty Images)

Publicidad

Mito 2: el diseñador decide todo

Otra percepción frecuente es que contratar un interiorista significa perder control sobre el proyecto.

Miramón explica que el proceso ocurre de manera distinta. “El cliente participa en todas las decisiones. El interiorista acompaña para ordenar las decisiones”, comentó.

La función del profesional consiste en traducir las necesidades del usuario en soluciones espaciales y técnicas. Esto incluye distribución, materiales, iluminación y organización de la obra.

Mito 3: contratar a un interiorista encarece la obra

También existe la idea de que el diseño incrementa el presupuesto total de un proyecto. De acuerdo con Miramón, el objetivo es lo contrario.

“El interiorismo ordena las decisiones, evita comprar cosas impulsivas y reduce los cambios durante la construcción”, explicó.

Para ello, el presupuesto se establece desde el inicio del proceso. En las primeras reuniones se definen dos aspectos, el monto disponible para ejecutar la obra y/o adquisición de mobiliario y el destinado a honorarios profesionales.

“Desde la primera junta se debe preguntar cuál es el presupuesto del cliente”, señaló, por lo que antes de la contratación se pueden ajustar los costos y llegar a acuerdos.

diseño-interiores
El diseño de interiores se extiende a más usos como la vivienda en renta. (Sabina Galja/Getty Images)

Cuánto cuesta contratar un diseñador de interiores

El costo del servicio depende del alcance del proyecto, el nivel de involucramiento del despacho y el tamaño del espacio. Sin embargo, existen rangos de referencia. En la Ciudad de México, el diseño de interiores suele costar entre 300 y 500 pesos por metro cuadrado.

Si el cliente solicita acompañamiento durante la ejecución de la obra, el despacho puede cobrar entre 8 y 15% del costo total de la remodelación.

Ambos servicios se cotizan por separado porque implican procesos distintos. El diseño puede desarrollarse en semanas, mientras que la ejecución involucra supervisión constante, coordinación de proveedores y solución de problemas en obra.

Viviendas rentadas: un mercado que crece

La contratación de interioristas también se expande en departamentos rentados, un mercado que crece en ciudades donde comprar vivienda resulta más difícil.

En estos casos, el diseñador puede actuar como intermediario entre arrendatarios y propietarios para definir qué modificaciones se realizan y cómo se distribuyen los costos.

El objetivo consiste en planificar cambios antes de iniciar cualquier trabajo. Esto permite evitar conflictos entre proveedores, retrasos o gastos adicionales. “Antes de gastar un peso siempre se tiene que hacer un plan”, afirmó.

Esto es viable incluso en proyectos pequeños, como una sola habitación. La arquitecta explica que se trate de la adaptación de la habitación para un bebé, el estudio de home office o la mejora de un comedor, el diseño ayuda a que el proceso sea más eficiente y sin sobre costos.

“Además, nuestro trabajo como interioristas y arquitectos va más allá. Se trata de mi primer bebé que voy a tener y quiero que sea la ilusión de comprar sus muebles, de decorarlo bonito, de que cuando él llegue ya tenga toda la ropa limpia en su lugar. O decir, me voy a sentar en mi escritorio de trabajo. Estaré cómodo. Voy a disfrutar mi café, vivir la experiencia. Que el cliente disfrute la experiencia y lo logrado”, apunta.

diseño-interiores
El diseño de interiores puede partir de proyectos pequeños como una habitación. (Gokcemim/Getty Images)

El interiorismo como planeación

Aunque el diseño de interiores suele asociarse con estética o decoración, el trabajo se centra en planificación. Coordinación de obra, definición de materiales, distribución del espacio y control del presupuesto forman parte del proceso.

“Transformamos lo que el cliente necesita en decisiones antes de gastar el dinero”, resume Miramón.

La diferencia entre un proyecto que se ejecuta conforme al plan y uno que enfrenta ajustes constantes suele definirse en esa etapa previa. En un mercado donde el diseño circula con rapidez en redes sociales, la planeación continúa siendo el componente menos visible del trabajo profesional.

Publicidad

Publicidad