El arquitecto Lucio Muniain recuerda una inquietud similar a la que acompañó la llegada de herramientas digitales hace unos años. Estudió arquitectura cuando los proyectos se dibujaban a mano y después vivió la llegada de AutoCAD.
“Al inicio se pensó que hacer las cosas con AutoCAD tenía menos valor, porque entonces no sabías dibujar a mano. Al final es solo una plataforma que permite crear. Ahora estamos pasando a la inteligencia artificial y es eso, una herramienta. La cosa es que las herramientas no trabajan solas”, dice.
El uso del ladrillo
La intervención de Muniain en el Abierto de Diseño CDMX 2026 muestra el criterio humano sobre un material empleado hace décadas. La muestra ubicada en el Parque Arquitectónico del Centro Nacional de las Artes eligió TabiMax, un ladrillo desarrollado para grandes obras que suele quedar cubierto por otros acabados.
Ahora, las piezas de arcilla roja permanecen visibles para que las estrías que fueron creadas para un mejor desempeño estructural, forman un efecto de luz y movimiento en la obra.
Según Jonathan Nava, director de marketing de Novaceramic, TabiMax supera los 150 kilos de resistencia, casi cuatro veces la de un ladrillo convencional, según la empresa. La pieza se fabrica en Tlaxcala y, de acuerdo con el directivo, se distribuye en México, parte de Estados Unidos y Europa.
Munain destaca que los materiales, así como las tecnologías serán clave para el futuro de la construcción y la arquitectura en un contexto de crisis climática. Si bien reconoce que toda obra tiene un impacto ambiental, considera que los materiales innovadores y resistentes pueden sobrevivir al paso del tiempo.