Tren y autobús en la ruta México-Toluca: ¿cuál prefieren los usuarios?
La apertura del trazo completo del Tren México-Toluca brinda una nueva alternativa de movilidad en el Valle de México, pero no desplaza por completo a otras vías de transporte.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Shelma Navarrete y Diana Zavala/Obras)
Diana Zavala y Shelma Navarrete
Alberto González viaja todos los días de la Ciudad de México a Toluca, Estado de México, para trabajar, en un trayecto que, aunque cotidiano, resulta cada vez más desgastante. Durante años recurrió a los autobuses que parten de la Terminal del Poniente, un medio funcional, pero en el que “a veces se hace hasta de dos horas por el tráfico”.
A partir del 3 de febrero, su recorrido cambió. Con la inauguración de la ruta completa del Tren El Insurgente, que fue anunciado desde hace 14 años y cuya construcción atravesó tres sexenios, planea utilizar este sistema para reducir su tiempo de traslado sin incrementar el costo.
Alberto lo relata mientras espera en la fila para recargar la tarjeta de Movilidad Integrada, una de las dos opciones de acceso al tren, también conocido como Interurbano México-Toluca. Frente a una fila de más de 20 personas que intentan comprender el proceso, aprovecha la espera para observar la estación recién inaugurada.
Publicidad
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
“Las instalaciones están modernas, son funcionales”, comenta. Frente a él, una pareja se toma una selfie con el nuevo edificio como fondo, mientras otra persona observa desde lo alto la llegada del Metro.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El edificio terminal del Tren Interurbano tiene cinco niveles, de los cuales dos son esenciales para la operación actual del sistema. El primero es el vestíbulo, con acceso desde la calle y conexión directa al andén de la Línea 1 del Metro. Desde este punto también se puede ingresar al CETRAM y a la Terminal de Autobuses. En el nivel superior se encuentran las plataformas para recarga de tarjeta y la compra de códigos QR que funcionan como boletos. Más arriba está el andén, donde se realiza el ascenso y descenso de los pasajeros.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Desde que se desciende del Metro, la estación impone por sus dimensiones. La altura del techo, que alcanza el nivel superior del tren, y la entrada de luz natural amplifican la percepción del espacio. A partir de ahí, el acceso al sistema es sencillo: basta con subir las escaleras y seguir la señalización para llegar al andén.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
En esta zona, durante las primeras horas de operación, se percibe cierta confusión. Algunas personas forman filas para recargar o adquirir una tarjeta nueva, ya que el sistema cobra tarifas diferenciadas según el tramo recorrido y el pago se realiza al salir de la estación, al pasar nuevamente la tarjeta. Otras se dirigen a las taquillas para comprar un código QR que funciona como boleto de acceso.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Es ahí donde se encuentra Alberto, quien hará por primera vez el recorrido completo en esta ruta. Aunque será su debut en el sistema, dice sentirse aliviado al saber que llegará a su destino en un tiempo definido. De acuerdo con Andrés Lajous, titular de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), el trayecto completo tomará 50 minutos durante las primeras semanas.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Esa certidumbre es uno de los principales atractivos del tren para los pasajeros. Aunque no existe un horario exacto de salida de los vagones, como ocurre con los autobuses que venden boletos por hora, la frecuencia constante de arribo al andén y la precisión del recorrido ofrecen una mayor previsibilidad.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Publicidad
El viaje
En el andén, los usuarios esperan con paciencia la llegada del Insurgente, que se deja ver cada 15 minutos. Algunos levantan sus celulares para grabar el frente del tren y el momento del abordaje.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
En el interior, los espacios se mantienen limpios y en buen estado, pese a que están en operación desde 2023, cuando se inauguró la primera etapa del sistema, de Zinacantepec a Lerma. Varias personas se apresuran para conseguir un lugar junto a la ventana y observar el paisaje, pues muchas utilizan el transporte con fines recreativos.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Ese es el caso de María Rosa Luna y Bertha Luna, de 71 y 73 años, quienes el 3 de febrero decidieron conocer la nueva estación Observatorio y viajar a Toluca para pasear. “Es una nueva experiencia, queremos conocer las obras que continúa haciendo el gobierno de la Cuarta Transformación”, dice María Rosa. Ambas señalan que también se animaron por el precio y la percepción de mayor seguridad.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Han viajado antes a Toluca y consideran que el autobús puede resultar más caro y menos confiable. “Creemos que el transporte que tiene la Ciudad de México y ahora el Estado de México es más accesible y seguro. La estación es amplia y está limpia, ojalá así se conserve”, comenta una de ellas.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
También está Jimmy, de 33 años, quien viaja con una amiga para conocer la ciudad. “El autobús es tardado y a mí me ha costado hasta 110 pesos. El precio del tren está muy bien, la estación es cómoda y amplia. Vamos a ver qué tal la experiencia”, dice.
Cinco minutos después de abordar el tren, que circula casi lleno, se llega a la primera estación inaugurada ese mismo día: Vasco de Quiroga. Está ubicada en la colonia Industrias Militares de la Sedena, en Álvaro Obregón, cerca de la Universidad de la Salud del Gobierno de la Ciudad de México y con conexión a la Línea 3 del Cablebús. También ofrece alternativas de acceso a la zona de Santa Fe.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Cinco minutos más tarde, el tren avanza entre rascacielos, pasa sobre la Universidad Iberoamericana y se detiene a un costado del Centro Comercial Santa Fe, su última parada dentro de la Ciudad de México, antes de iniciar el tramo más largo hacia Lerma.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Este segmento representó uno de los mayores retos constructivos del proyecto. Fue necesario edificar un puente atirantado de 515 metros de longitud, con torres de hasta 75 metros de altura, así como un bitúnel que requirió la elaboración de más de 12,000 planos en la zona de Las Tres Cruces.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Más allá de la infraestructura, el paisaje destaca. El tren se interna en el bosque, cruza sobre La Marquesa y permite ver asadores y lagos a la distancia. A un costado, la autopista México-Toluca muestra largas filas de automóviles, como un recordatorio de los congestionamientos que el tren logra evitar.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Publicidad
Exactamente 25 minutos después de la última parada, se llega a Lerma, en el Estado de México. Tras otro cambio de paisaje, con vistas a la urbanización del poniente mexiquense, el tren arriba a Metepec cinco minutos más tarde. Aunque los pasajeros descienden a lo largo del trayecto, es en Toluca, la siguiente estación, cinco minutos después, donde el tren se vacía casi por completo.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
La estación Toluca Centro se ubica a seis calles de la Terminal de Autobuses, destino final de quienes viajan por carretera. El recorrido completo hasta este punto toma 50 minutos. Seis minutos y medio después, el tren llega a Zinacantepec, el último punto de la ruta y extremo norte de la ciudad.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Ahí concluye su primer viaje Nancy Cristina Ruiz, de 23 años, quien se muestra satisfecha con el tiempo ahorrado. “Tomaba el camión desde la Terminal de Observatorio a Toluca y hacía entre una hora y una hora y media. Más el tiempo para llegar a Observatorio, era demasiado”, explica.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Nancy viaja tres veces por semana a la ciudad para tomar cursos y desde hace semanas buscaba combinar el transporte motorizado con el tren. Con la apertura de la estación Observatorio, dice, ahorra tiempo y dinero. Son beneficios que los usuarios repiten constantemente, tanto de ida como de regreso, ya que el trayecto completo de 56 minutos se mantiene en ambos sentidos.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Sin embargo, en los primeros días no todo fluye sin contratiempos. Algunas tarjetas de Movilidad Integrada no son reconocidas por las máquinas de recarga, lo que obliga a comprar una nueva. Quienes no llevan efectivo no pueden adquirir un medio de acceso, y los grupos numerosos se muestran inconformes por la necesidad de que cada persona tenga su propia tarjeta.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Además, la restricción para subir bultos mayores a 80 x 60 x 30 centímetros limita a comerciantes y usuarios con carga voluminosa.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
El proyecto también mantiene pendientes. El paso deprimido para automóviles en el entorno de la estación continúa en construcción. De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), su inauguración está prevista para mediados de 2026.
El Tren el Insurgente comenzó a operar con su ruta completa, de Observatorio a Zinacantepec, a partir del 2 de febrero de 2026.(Foto: Diana Zavala/Obras)
Los pasajeros que no cambian al autobús
Pese a que la inauguración del Tren Interurbano en su conexión de Observatorio a Zinacantepec ha despertado comentarios positivos en los usuarios, aún hay pasajeros que prefieren tomar un autobús.
Alejandra Flores es una de ellas, pues aprovecha los descuentos que algunas líneas han lanzado a destinos como Lerma y San Mateo Atenco tras el estreno del último tramo pendiente de El Insurgente.
Cada día para ir y regresar de su trabajo, Alejandra gasta 160 pesos en el viaje de ida y vuelta en camión, pero por los descuentos el mismo trayecto por el momento solo le cuesta 100 pesos.
“Bajaron la tarifa a 50 pesos, yo voy específicamente a San Mateo, entonces el tiempo aproximado es de 45 minutos y en el camino puedo dormir. Ya cuando vuelva a subir (la tarifa), que seguramente no tarda, voy a utilizar el tren porque sí me parece más accesible “, dice.
Marco Rivera también elige el autobús que lo acerca más a su hogar, pues esta opción lo acerca a solo 20 minutos en transporte público de su casa, mientras la estación más cercana a su domicilio del Tren Interurbano, Metepec, aún le implica un traslado de 35 minutos más.
A pesar de que el Tren El Insurgente ya parte de Observatorio, hay usuarios que prefieren usar las rutas de autobuses disponibles.(Foto: Shelma Navarrete)
“A la zona que me dirijo no hay estación, la estación que sería más cercana que es Metepec tendría que moverme todavía en transporte público, siendo que el autobús me deja un poco más cerca, en lugar de tomar dos transportes públicos solo tomo uno.
“Tal vez en algún momento viendo la rapidez con la que viene, si hay más tráfico en la carretera o la dado que a la altura de La Marquesa suele ser accidentado, a lo mejor sería más viable (el tren) pero en caso de lo contrario lo dudo”, responde al ser cuestionado sobre si en el futuro usaría el Interurbano.
Karina, quien viaja cada semana con su hija y su esposo a la Ciudad de México, tiene un problema similar, pues su estación más cercana de El Insurgente aún le conlleva una hora y media más de transporte público, por lo cual la acerca más el autobús a su hogar en Ixtlahuaca.
“El camino no nos queda hacia donde vivimos, es por eso que no usamos el tren, mejor usamos el autobús. Aunque por ahora no nos quede en un futuro yo espero que sí. Ojalá que siguiera el tren más hacia allá porque llega solo a Zinacantepec, nosotros vivimos a la otra orilla”, dice.
El costo del tren y el autobús es similar.(Foto: Shelma Navarrete)
La nueva terminal de Observatorio conduce directo hacia las taquillas y accesos al Tren Interurbano, sin embargo al salir del andén no hay señalización que guíe hacia la Terminal de Autobuses Poniente, por lo que para llegar hay que preguntar al personal de seguridad y bajar escaleras para salir hacia la central de autobuses.
La competencia en precio queda en empate: llegar de Observatorio a Toluca cuesta 90 pesos en la línea Flecha Roja, exactamente el mismo precio del viaje entre ambas estaciones del Tren El Insurgente.
Tras hacer fila en la taquilla y comprar el boleto, al subir al camión las unidades lucen limpias y con espacio suficiente para las y los pasajeros, así como mochilas o maletas pequeñas en los compartimentos arriba de los asientos, mientras equipaje más grande y bultos son colocados en el maletero a uno de los costados del autobús, una diferencia respecto al Tren Interurbano que limita el tamaño de los paquetes.
De Observatorio a Toluca, el autobús que parte a las 11:40 horas lleva apenas un 20% de los asientos ocupados, mientras a la misma hora decenas de personas hacían fila para recargar su tarjeta o comprar un boleto y tomar el Interurbano.
Los pasajeros aprovechan para estirarse y ocupar dos asientos, mientras en pequeñas pantallas se exhiben películas como El Señor de los Anillos, el autobús avanza lento tras salir de la central sobre Avenida de las Torres al paso marcado por el tráfico, que pese a no ser hora pico va lento al igual que sobre Avenida Constituyentes.
La flexibilidad es uno de los elementos más fuertes del transporte en autobús hacia Toluca.(Foto: Shelma Navarrete)
Una hora y 10 minutos desde la salida, el camión llega a la Terminal de Autobuses de Toluca, a unos 15 minutos en auto y 30 minutos a pie del centro de la capital del Estado de México.
El regreso de Toluca a la terminal de Observatorio, al poniente de la Ciudad de México, lleva una hora con cinco minutos con alrededor de la mitad de los asientos ocupados, una diferencia de entre 15 y 20 minutos frente al Tren Interurbano en un horario de tránsito ligero, pero en riesgo de duplicarse en días de tráfico vehícular pesado.
La Ciudad de México y el Estado de México han estado históricamente conectados por las personas. Cada día, alrededor de 2.25 millones de habitantes de municipios conurbados se trasladan a la capital del país, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El recorrido a Toluca se realiza en una hora 10 minutos, aproximadamente.(Shelma Navarrete)
Esa relación cotidiana, sin embargo, no ha sido acompañada por un desarrollo equivalente en la infraestructura de transporte entre ambas entidades. En ese contexto, el Tren El Insurgente ha generado expectativas con la apertura de su ruta completa el pasado 4 de febrero, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de dos aperturas parciales realizadas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Aunque la obra, que requirió una inversión superior a los 100,000 millones de pesos, representa un alivio para quienes se trasladan entre Observatorio y Zinacantepec, el nuevo sistema no sustituye por completo a las rutas de autobuses que operan entre estos puntos.