A esto se suman retenes de seguridad que generan filas adicionales en distintos tramos del país, así como otras incidencias.
Un ejemplo de esta situación es el corredor México–Querétaro, donde a pesar de que existen trabajos de ampliación, el tiempo de traslado es variable.
“Te puedes hacer dos horas o tres horas desde la caseta de Poposclán a Palmillas o una hora, o puedes hacer ocho horas, dependiendo qué sucede ahí en esa carretera es todo un dilema”, explicó.
Desde el punto de vista técnico, al análisis apunta en la misma dirección.
“Los problemas son más bien en las entradas y salidas así como la movilidad en las zonas urbanas, que en los casos de la CDMX, Monterrey y Guadalajara ya son complejas en las horas pico”, señaló Juan José Orozco, vicepresidente de Relaciones Gubernamentales y Legislativas del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
El Mundial no detona nuevas carreteras
A pesar de tratarse de un evento que atraerá a miles de visitantes y de una creciente demanda de servicios, el Mundial no está impulsando nuevas obras carreteras específicas.
“Más allá de las obras de conservación que se vienen haciendo, yo no identifico acciones específicas relacionadas con el Mundial”, indicó Orozco.