Para el directivo, esta dinámica no necesariamente implica una fuga de capitales o una mudanza definitiva, sino una expansión de las familias empresarias mexicanas hacia mercados donde ya mantienen vínculos económicos y comerciales.
Texas y California atraen a empresarios mexicanos
La tendencia coincide con las estrategias de internacionalización de las compañías familiares. De acuerdo con el Global Family Business Report, de KPMG, aproximadamente entre 25% y 30% de las empresas familiares mexicanas priorizan una expansión geográfica.
Eguiarte expuso que Texas y California destacan entre los mercados inmobiliarios más atractivos para los compradores mexicanos, debido a su cercanía geográfica, actividad económica y vínculos empresariales con México.
Si bien Florida también ha ganado relevancia como destino para el capital inmobiliario mexicano, aunque con una dinámica distinta, de acuerdo con BAI Capital, en los estados fronterizos existe una mayor intención residencial, relacionada con las necesidades de quienes mantienen actividades profesionales y comerciales en territorio estadounidense.
Las restricciones migratorias desafían al Near-Living
Eguiarte advirtió que el endurecimiento de las políticas migratorias de la actual administración del presidente Donald Trump ha incrementado el escrutinio sobre los procesos de ingreso y permanencia, incluidos los relacionados con visas de turismo y negocios.
Aun así, consideró que establecer una residencia en Estados Unidos continúa siendo una alternativa para complementar las estructuras empresariales e industriales vinculadas con el nearshoring.
“El fenómeno migratorio es muy complejo, las políticas migratorias del gobierno de la administración se han endurecido significativamente y actualmente hay mucho más escrutinio. Sin embargo, el Near-Living es una alternativa en Estados Unidos para complementar las estructuras empresariales”, dijo Eguiarte.
Un dato relevante es que 44% de las adquisiciones extranjeras correspondió a personas que todavía no residían en Estados Unidos.
Esta composición muestra que el mercado internacional no depende exclusivamente de compradores que viven fuera del país, sino también de extranjeros establecidos en territorio estadounidense.
Así, mientras el nearshoring reorganiza las cadenas productivas de Norteamérica, el Near-Living incorpora una dimensión adicional en las decisiones residenciales, familiares y patrimoniales de quienes dirigen los negocios entre México y Estados Unidos.