La colonia de la alcaldía Cuauhtémoc es un referente del art déco en la CDMX, valorada cada vez más por alojamientos de corta estancia y utilizada como refugio de oficinistas de Reforma.
Las rentas en la colonia tienen un valor promedio de 418.29 pesos el metro cuadrado al mes.(Foto: Diana Zavala. Diseño: Expansión.)
Diana Zavala
Quien camina por el triángulo que forman Paseo de la Reforma, Insurgentes y Puente de Alvarado entra a un barrio que parece guardar otro ritmo.
La colonia Tabacalera, en la alcaldía Cuauhtémoc, es escenario de contrastes: por la mañana, vecinos que hacen mandados entre calles tranquilas; al mediodía, oficinistas que buscan comida rápida en fondas y puestos de tacos; por la tarde, turistas que levantan la mirada hacia el Monumento a la Revolución antes de continuar con sus recorridos.
La primera impresión la marcan sus edificios. Fachadas art déco recuerdan la arquitectura de las décadas de 1920 y 1930, cuando la colonia albergó obras como el Frontón México o el Edificio de la Lotería Nacional.
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(Foto: Diana Zavala/Obras)
Entre ellos aparecen construcciones renovadas que hoy se destinan a vivienda o turismo, junto a inmuebles dañados por los sismos y otros en abandono. En las calles conviven la memoria de proyectos inconclusos del siglo XIX con carteles actuales que anuncian departamentos “para inversión o corta estancia”.
Ese contraste entre patrimonio y deterioro refleja también los retos de vivir en la Tabacalera. La vida barrial se mezcla con el flujo de visitantes y oficinistas, y con la percepción de inseguridad que acompaña a una de las zonas con mayor concentración de delitos de la capital.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
Seguridad en la colonia
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México registró en 2021 un total de 733 carpetas de investigación en la colonia Tabacalera, con un promedio de 23 al día, principalmente por robos y lesiones (última cifra disponible de manera específica para la colonia).
En los boletines más recientes de la Unidad de Estadística y Transparencia de la Fiscalía, correspondientes a julio de 2025, la alcaldía Cuauhtémoc, donde se localiza el barrio, concentró 2,780 delitos, de los cuales más de la mitad fueron contra el patrimonio (1,519 casos), seguidos por violencia familiar (242) y delitos sexuales (157).
Aunque las cifras actuales ya no se desagregan por colonia, los datos muestran que Cuauhtémoc se mantiene como una de las demarcaciones con mayor incidencia delictiva en la capital.
Para los vecinos, esto implica vivir en una zona donde la afluencia de comercios, transporte y visitantes incrementa la exposición al delito.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
Historia: de proyectos truncados a la fábrica de tabaco
El nombre de la colonia no es una ocurrencia. Los orígenes de la Tabacalera se remontan a finales del siglo XIX, cuando la empresa La Tabacalera Mexicana Basagoiti Zaldo y Compañía se instaló en 1899 en el antiguo Palacio de Buenavista, obra de Manuel Tolsá, hoy Museo Nacional de San Carlos.
Pero la historia del barrio no solo se limita a esta empresa. Sus paredes y misceláneas de estilos y tipos de edificios muestran que está marcada por planes inconclusos.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
Caminar por el lugar deja ver edificios icónicos como el Monumento a la Revolución, con tintes de la arquitectura neoclásica francesa como elementos art déco, frente a Frontón México que muestra por completo la ornamentación característica de esta corriente. Pero también se mezclan con otros edificios funcionalistas y algunos más que no logran definir su origen.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
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Las razones de estas mezclas son variadas. El arquitecto e historiador Edgar Tavares documentó que Agustín de Iturbide quiso establecer aquí un “barrio imperial” en 1822, con palacios y teatros, de acuerdo con la alcaldía Cuauhtémoc.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
En 1849, Lorenzo de la Hidalga diseñó un penal moderno cuyos cimientos nunca pasaron de la primera etapa. Y en 1889, el ministro de Fomento Vicente Rivapalacio impulsó una Exposición Internacional que ocuparía gran parte del terreno, pero tampoco se construyó.
Sí se concretó, en cambio, la apertura de la Plaza de la República en 1898 y la colocación de la primera piedra de un Palacio Legislativo, que quedó trunco y más tarde se transformó en el Monumento a la Revolución.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
Otra de sus obras referentes, como el Museo Nacional de San Carlos conserva el trazo neoclásico de Tolsá y un patio oval único.
Con el auge del art déco en los años 20 y 30, la colonia se convirtió en un referente de este estilo. Además del Frontón México de 1929, el Edificio de la Lotería Nacional conocido como El Moro de 1946 y el Edificio de la Alianza Ferrocarrilera son ejemplos que, según un estudio de Emmanuel Sandoval publicado por Frontón México, “le dieron al trazo urbano de la Ciudad de México un aspecto más moderno”, documenta el inmueble que hoy opera como casino y espacio de eventos.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
El Moro, en la actualidad con daños desde el terremoto de 19 de septiembre de 2017, fue durante un año el edificio más alto del país y su cimentación con flotación elástica representó un avance en ingeniería para suelos sísmicos.
El Frontón, por su parte, fue sede de competencias de los Juegos Olímpicos de 1968 y ha funcionado como centro de espectáculos y punto de reunión vecinal.
La historia de la colonia no solo se cuenta en sus monumentos, también en las memorias de quienes han vivido allí. En el libro Nuestra Historia de la Alcaldía Cuauhtémoc, la vecina Johana Mercy Grebe Amaya recuerda: “En la calle Ezequiel Montes jugábamos bote pateado pues antes había mucha seguridad y no había carros el fin de semana”.
La Plaza de la República, el Parque de la Tabacalera y la Lotería Nacional eran espacios habituales para la infancia en la segunda mitad del siglo XX.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
Las tradiciones vecinales mantienen ofrendas colectivas de Día de Muertos en el parque y posadas con piñatas y música. El mismo testimonio relata que, tras el sismo de 1985, los vecinos se organizaron para enfrentar los daños y la emergencia.
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En la memoria colectiva también está la presencia de exiliados españoles tras la Guerra Civil y las reuniones de figuras latinoamericanas como Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara. El barrio ha sido espacio de tránsito para intelectuales y líderes políticos, además de escritores como Juan Rulfo o Pablo Neruda, que frecuentaron sus cafeterías.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
Mercado inmobiliario y Airbnb
A pesar de que el barrio tiene una dinámica poco turística, no ha estado exento de los efectos de la renta de corta estancia, cuya mancha se extiende desde las colonias Condesa, Roma y Juárez.
El inventario habitacional de la colonia es de 1,240 unidades, de acuerdo con MarketDatMéxico. De ellas, 165 se utilizan como rentas de corta estancia en Airbnb, lo que equivale a 13% del total.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
En cuanto al mercado formal, los precios de compraventa muestran incrementos recientes: en 2024, el promedio fue de 41,958 pesos por metro cuadrado, mientras que de enero a agosto de 2025 subió a 47,094 pesos por metro cuadrado, de acuerdo con Propiedades.com.
La renta también creció. Los departamentos pasaron de costar 382.35 pesos por metro cuadrado al mes, a 418.29, indica la plataforma inmobiliaria.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
La convivencia entre viviendas familiares y departamentos ofertados para turistas refleja las transformaciones de la colonia, donde carteles de “se renta” conviven con anuncios de “estancia corta”.
La Tabacalera reúne capas de historia: desde huertas del siglo XVIII y proyectos urbanísticos no realizados, hasta el Monumento a la Revolución, las fachadas art déco y los hoteles modernos. Sus calles son escenario de la vida cotidiana de "vecinos de toda la vida" y de quienes transitan por trabajo o turismo.
(Foto: Diana Zavala/Obras)
En palabras de la Alcaldía Cuauhtémoc, se trata de un barrio que “conserva el ambiente bohemio de antaño” y que a lo largo de su historia ha sido lugar de encuentro de escritores, exiliados y artistas.
Hoy, vivir en Tabacalera significa habitar entre monumentos nacionales, un mercado inmobiliario al alza y una vida vecinal que mantiene tradiciones comunitarias. Un barrio donde la historia y el presente conviven en cada esquina.