Con la integración de Javer y Derex, el grupo cuenta con capacidad para operar alrededor de 54 desarrollos inmobiliarios activos al año en 12 estados. Entre sus principales mercados se encuentran Estado de México, Querétaro, Hidalgo, Quintana Roo, Puebla y Nuevo León.
Según el reporte financiero, las regiones donde opera la desarrolladora concentran 66.5% de la demanda nacional de vivienda financiada mediante créditos hipotecarios .
Las ganancias de Vinte enfrentan presión
Si bien las adquisiciones fortalecieron los ingresos de Vinte, los resultados muestran diferencias entre el desempeño acumulado del año y las ganancias obtenidas durante el tercer trimestre.
Entre enero y septiembre de 2026, los ingresos aumentaron 7.9%, hasta 11,928.2 millones de pesos, mientras que el EBITDA creció 12.3%, a 2,182.8 millones de pesos.
La utilidad neta acumulada también avanzó 3.8%, hasta 1,011.4 millones de pesos. Además, el margen EBITDA mejoró de 17.6% a 18.3%, lo que refleja una mayor rentabilidad operativa.
Sin embargo, durante el tercer trimestre las ganancias retrocedieron 0.6%, debido principalmente al incremento de la carga fiscal . Mientras la utilidad antes de impuestos aumentó 10.1%, el gasto por impuestos a la utilidad creció 37.6%.
Así, una mayor proporción de las ganancias obtenidas antes de impuestos se destinó al pago de estas obligaciones, lo que limitó el resultado final de la compañía.
A esta presión se sumó el aumento de los gastos de venta, que alcanzaron 292.8 millones de pesos, un incremento de 387.9%. En contraste, los gastos de administración disminuyeron de 562.9 a 408.6 millones de pesos durante el mismo periodo.
Pese a estas presiones, Vinte mantiene una posición de liquidez alineada con sus políticas internas y una relación de deuda neta equivalente a 2.62 veces su EBITDA, de acuerdo con las cifras de los últimos 12 meses.
Vende menos viviendas, pero más caras
Otro cambio importante en los resultados de Vinte está relacionado con el precio de las viviendas . Durante el tercer trimestre de 2026, la desarrolladora escrituró 3,565 casas, una disminución anual de 10%.
Sin embargo, el precio promedio de cada vivienda escriturada aumentó 17.5%, hasta alcanzar 1.2 millones de pesos. Este incremento permitió compensar la reducción en el volumen de ventas y mantener el crecimiento de los ingresos trimestrales.
La combinación de adquisiciones, expansión territorial y viviendas de mayor precio definen la nueva etapa del grupo, aunque los resultados también muestran el desafío de sostener el crecimiento de las ganancias frente a los gastos comerciales y las obligaciones fiscales.