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Carreteras e infraestructura energética reactivan a las constructoras tras casi dos años de caídas

La industria de la construcción en México comienza a recuperarse. Entre enero y agosto de 2026, el valor de producción creció 4.19%, impulsado por un aumento en la obra pública.
Trabajadores de la construcción en una obra sobre una carretera en México.
Las empresas constructoras retoman el crecimiento tras el desplome de 2025.
(JULIO CESAR AGUILAR/AFP)

La recuperación de las empresas constructoras en México comienza a tomar forma después de casi dos años de caídas, impulsada por la reactivación de la obra pública, los proyectos de infraestructura energética y la apertura de concesiones carreteras a la inversión privada. Sin embargo, el repunte todavía está lejos de anticipar un nuevo ciclo de crecimiento acelerado, pues parte del avance responde a una baja base de comparación y persisten obstáculos para concretar inversiones.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el valor de producción de las constructoras aumentó 10.57% anual, su mayor avance desde marzo de 2024. Con este resultado, la actividad acumuló cuatro meses consecutivos de aceleración, aunque en su comparación mensual el crecimiento fue de apenas 0.01%.

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Gráfico de la evolución de la producción de las empresas constructoras en México.
Gráfico de la evolución de la producción de las empresas constructoras en México. (Imagen de Grupo Financiero BASE mejorada con IA)


Ricardo Trejo, director general de Forecastim, explicó que los resultados reflejan una recuperación de la construcción, particularmente de las obras de infraestructura, uno de los segmentos más afectados durante 2025 tras la culminación de megraobras emblemáticas de la Cuarta transformación como el Tren Maya y la refinería Dos Bocas.

El especialista señaló que el menor crecimiento mensual no necesariamente representa una señal negativa, luego del avance registrado en julio. No obstante, advirtió que el repunte anual debe interpretarse con cautela porque parte del resultado responde a una base de comparación más baja.

No hay un cambio estructural como tal, pero es destacable porque son incrementos sostenidos luego de casi dos años a la baja. Es probable que el próximo año no veamos grandes crecimientos, pero sí una tendencia estable, sin caídas
Ricardo Trejo, director general de Forecastim.


Según un análisis de Banco Base, entre enero y agosto de 2026, el valor de producción acumuló un crecimiento anual de 4.19%, frente a la contracción de 17.20% registrada durante el mismo periodo de 2025.

Obra pública impulsa recuperación

La construcción del sector público se convirtió en uno de los principales motores de la recuperación. Entre enero y agosto de 2026, su producción aumentó 25.1% anual, en contraste con la caída de 42.20% registrada durante el mismo periodo del año anterior.

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“Estos datos son consistentes con la reactivación del gasto público en infraestructura, aunque también se debe a un efecto de baja base de comparación”, indicó Banco Base.

Con cifras ajustadas por estacionalidad, cuatro de los seis tipos de obras registraron incrementos anuales de doble dígito:

  • Petróleo y petroquímica: 75.29%
  • Transporte y urbanización: 46.77%
  • Agua, riego y saneamiento: 28.54%
  • Electricidad y telecomunicaciones: 11.68%

Trejo atribuyó parte de este desempeño a la política gubernamental de infraestructura , particularmente a la inyección de recursos a empresas estatales como Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), así como a la apertura de concesiones para proyectos carreteros.

Concesiones carreteras abren oportunidades para empresas constructoras

La recuperación de la obra pública también abre oportunidades para la participación empresarial, especialmente mediante esquemas de inversión mixta en infraestructura carretera.

“El sector público está haciendo su parte, pero el sector privado no se quiere quedar atrás. Las condiciones para la inversión privada en carreteras ya están, con la entrega de las primeras concesiones se está mandando una señal positiva al mercado de que se puede confiar en una asociación con el gobierno”, sostuvo Trejo.

Sin embargo, Samuel Vázquez, economista principal de BBVA Research México, advirtió que para concretar estas inversiones en otros segmentos se requiere mayor certidumbre jurídica, recursos etiquetados en el presupuesto público y desarrollar un mercado de certificados que permita financiar parte de los proyectos.

“Más importante aún, nos parece que se requiere un poco de paciencia. Son los primeros intentos por parte de la administración respecto a estos contratos, todavía falta un entendimiento entre inversionistas y autoridades, pero vemos potencial para las obras en el sector de electricidad, hidrocarburos, trenes y puertos”, apuntó.

Para Forecastim, la infraestructura energética representa una de las principales oportunidades de crecimiento para la producción de empresas constructoras, aunque su desarrollo dependerá de las garantías que reciban los inversionistas privados.

“Apenas se están sentando las bases luego de que el sexenio pasado la estrategia de comunicación estigmatizó al sector privado como un mal jugador. El gobierno actual va por el camino correcto, pero todavía tiene que haber mayor certeza para la parte de almacenamiento, distribución y comercialización de energía eléctrica”, destacó Trejo.

La construcción apunta a un 2027 sin grandes saltos

Pese a los desafíos, las perspectivas para la industria de la construcción apuntan a una recuperación gradual durante los próximos meses.

Forecastim estima que, de mantenerse el ritmo actual, el sector podría cerrar 2026 con un crecimiento acumulado de 4.2% anual.

Para 2027, la consultora anticipa una expansión cercana a 3%, apoyada principalmente por las inversiones en obras de ingeniería civil y el desempeño esperado de la construcción de vivienda durante el primer semestre.

Ambos segmentos podrían sostener la actividad durante el cierre de 2026 y el próximo año, aunque las expectativas apuntan más hacia una estabilización del sector que a un nuevo ciclo de crecimiento acelerado.

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