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Ampliación de Metro, Mexibús y Tren Suburbano: el megaproyecto que unirá a CDMX, Edomex, Hidalgo y Morelos

La creación de una Agencia Metropolitana de Movilidad permitiría coordinar la planeación, operación y tarifas de los distintos sistemas de transporte público.
Personas haciendo fila en una de las estaciones del Cablebús de la Ciudad de México.
El POZMVM plantea un organismo metropolitano, fideicomisos y esquemas de inversión público-privada para desarrollar proyectos de transporte. (Andrea Murcia Monsivais)

La discusión sobre el nuevo Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (POZMVM) se ha concentrado en el impuesto predial y el futuro de los terrenos baldíos. Sin embargo, el documento también propone transformar la movilidad de millones de habitantes mediante la integración de las redes de transporte público de la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y Morelos.

La apuesta incluye la creación de una Agencia Metropolitana de Movilidad, la ampliación de sistemas como el Metro, Mexibús, Cablebús y Tren Suburbano, así como mecanismos para coordinar su operación y sus tarifas.

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El objetivo es reducir la fragmentación de una red en la que los habitantes de las periferias pueden invertir más de cuatro horas diarias en trasladarse.

Abril McCain, miembro del Colegio de Urbanistas de México, explica que la movilidad es uno de los problemas que requieren una estrategia que trascienda los límites administrativos de municipios, alcaldías y entidades federativas.

“Uno de los proyectos prioritarios más destacados que propone este programa es la coordinación para hacer proyectos de movilidad integrada que logren conectar zonas alejadas con estándares de calidad”. Abril McCain, miembro del Colegio de Urbanistas de México.

Zonas periféricas tardan hasta 4 horas en traslado

La Zona Metropolitana del Valle de México constituye una de las áreas urbanas más grandes y complejas del mundo, pero sus sistemas de transporte mantienen una operación dividida entre distintas autoridades, territorios y modalidades.

Las redes de mayor capacidad, como el Metro , Tren Suburbano, sistemas de autobuses de tránsito rápido (BRT) y Trolebús, se concentran principalmente en la Ciudad de México y algunos corredores del Estado de México.

En contraste, amplias zonas periféricas dependen de microbuses y vagonetas, un modelo de transporte concesionado de baja capacidad que moviliza diariamente a más de seis millones de personas y representa alrededor del 74% de los viajes en transporte público de la metrópoli.

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Esta dependencia se traduce en recorridos prolongados y mayores gastos para los hogares. En municipios periféricos, los traslados pueden superar las tres horas diarias, mientras que en Chimalhuacán, Ecatepec y Valle de Chalco existen casos en los que la población invierte cuatro horas o más.

Mientras el gasto promedio en transporte representa entre 6% y 14% del ingreso, en algunas zonas periféricas puede alcanzar hasta 40%, de acuerdo con el Programa Integral de Movilidad de la Secretaría de Movilidad de 2020.

Una Agencia Metropolitana de Movilidad

Una de las propuestas es crear la Agencia Metropolitana de Movilidad e Integración del Transporte, el cual se convertiría en un organismo para coordinar la planeación y regulación del sistema de transporte.

La propuesta también contempla una Ley de Desarrollo Metropolitano y reformas constitucionales para crear mecanismos de coordinación entre los gobiernos municipales, estatales y federal.

Asimismo, contempla Consorcios Metropolitanos de Operación, mediante los cuales distintas autoridades podrían participar conjuntamente en la construcción y administración de líneas de transporte público e interurbano.

El financiamiento constituye otro componente de la propuesta, ya que contempla la participación conjunta de los gobiernos, además de esquemas de asociaciones público-privadas (APP) e inversión privada.

Entre los instrumentos planteados destaca el Fideicomiso Metropolitano del Valle de México, que recibiría aportaciones públicas para financiar infraestructura vial y sistemas de transporte estructurado .

No obstante, el programa no asigna automáticamente recursos ni autoriza la ejecución de las obras. Su función es marcar una agenda de planeación con instrumentos que las autoridades locales adoptarán para ejecutar proyectos de manera conjunta.

El futuro del POZMVM

El proceso de actualización comenzó en 2025, cuando la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y los gobiernos de la Ciudad de México, Estado de México , Hidalgo y Morelos firmaron un convenio de coordinación para elaborar el nuevo programa.

Para McCain, la discusión pública debe ir más allá de las controversias sobre los catastros y los terrenos baldíos, pues el instrumento podría ser una oportunidad para mejorar la planeación urbana.

“Como organizaciones urbanistas apoyamos instrumentos de planeación y propuestas novedosas, pero solemos topar con decisiones políticas, con mucha resistencia al promover instrumentos que en otros países como Chile y Colombia ya son una realidad. Esto implica un cambio de mentalidad”, dijo.

La actualización del POZMVM permanece en consulta pública del 24 de septiembre al 22 de noviembre de 2026, periodo durante el cual pueden presentarse observaciones y propuestas.

El desafío posterior será convertir los instrumentos de coordinación en acuerdos y recursos suficientes para conectar los municipios.

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