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La construcción de vivienda de 1 millón de pesos se queda con vía libre para pocas desarrolladoras

Mientras 40% de los desarrolladores se incorpora al programa federal de vivienda para el Bienestar, Cadu, Vinte, Ara y Ruba buscan atender a compradores que necesitan casas por encima del límite de 862,000 pesos.
Fotografía de un conjunto de viviendas construidas por la desarrolladora Ara.
Ara, Cadu, Ruba y Vinte lograron aumentar 19.7% su utilidad neta conjunta en los primeros nueve meses de 2026. (Casas ARA/Facebook)

La apuesta de una parte de las constructoras por el programa federal Vivienda para el Bienestar está dejando espacio en un mercado de casas que cuestan entre 1 y 1.3 millones de pesos. Mientras 40% de los desarrolladores del país se ha incorporado a la estrategia del gobierno de Claudia Sheinbaum, empresas como Cadu, Vinte, Ara y Ruba buscan ganar terreno entre los compradores que no califican para los apoyos públicos, pero tampoco tienen capacidad para adquirir una vivienda de mayor precio.

La estrategia federal tiene como objetivo construir 1.8 millones de viviendas de interés social, con precios de hasta 862,000 pesos. Para los desarrolladores privados, el programa representa una oportunidad para atender la demanda de los hogares de menores ingresos, pero también modifica la competencia en los segmentos que quedan por encima de ese umbral.

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Sergio Leal Aguirre, presidente del Consejo y director general de Vinte, compartió que 4 de cada 10 de los desarrolladores de vivienda del país se ha incorporado a la estrategia del gobierno de Claudia Sheinbaum, cuya meta es construir 1.8 millones de casas de interés social con precios de hasta 862,000 pesos .

“Hemos visto que 40% de los desarrolladores de vivienda en México se volcaron a construir para el programa del Bienestar. Les ha ido muy bien, es un programa exitoso, pero están dejando de hacer casas de un millón a 1.3 millones de pesos, abriendo una gran posibilidad de poder atacar más ese mercado desde Vinte”, comentó.

El impulso de Vivienda para el Bienestar llega a otros segmentos

Jesús Sandoval Armenta, director general de Ruba, consideró que la política gubernamental de la administración en materia habitacional genera confianza entre los desarrolladores.

Si bien la Vivienda para el Bienestar impulsa el segmento social, la estrategia permea también en la vivienda media y residencial, cuyos compradores pueden acceder a créditos hipotecarios bancarios .

“El segmento de empresas constructoras de vivienda está creciendo, tanto las que son públicas como las que no. Las casas del Bienestar han venido a atender un segmento que los privados no podríamos cubrir por sí solos, debido al encarecimiento en trámites e insumos”, declaró en entrevista para Obras.

Ruba mantiene la construcción de vivienda de interés social, aunque Sandoval advirtió que cada vez resulta más difícil. Entre enero y septiembre de 2026, la vivienda media y residencial concentró 59% de las unidades escrituradas y aportó 75% de los ingresos de la empresa.

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“Podemos producir esa vivienda porque producimos también segmentos residencial y media, que cubren los gastos fijos de la empresa”, remarcó.

Casas más caras, una apuesta con excepciones

Entre enero y septiembre de 2026, el precio promedio aumentó en tres de las cuatro desarrolladoras listadas en Bolsa. Vinte registró el mayor incremento, de 21.8%, hasta 1 millón 204,200 pesos por vivienda escriturada.

Sin embargo, Cadu siguió una ruta distinta a la de sus competidoras ya que su precio promedio retrocedió 6.2% anual, de 1 millón 290,000 a 1 millón 210,000 pesos, principalmente por una mayor participación de la vivienda de interés social en los ingresos habitacionales y menores precios en los segmentos medio y medio-residencial.

Para el tercer trimestre de 2026, los precios promedio de las viviendas comercializadas por estas empresas rondaron entre 1.2 y 1.4 millones de pesos, un valor que coincide con parte del mercado en el que los desarrolladores privados han disminuido su participación por la actividad en Vivienda para el Bienestar.

Ingresos de las vivienderas crecen más que las ventas

En conjunto, Ara, Cadu, Ruba y Vinte comercializaron 28,657 viviendas entre enero y septiembre de 2026, un aumento de 6.3% frente al mismo periodo de 2025.

Sus ingresos sumaron 41,373 millones de pesos, un avance anual de 18.1%, mientras la utilidad neta conjunta alcanzó 4,021 millones, 19.7% más.

Resultados financieros y operativos de las vivienderas

Acumulado Enero – Septiembre 2026 (9M 2026)

Empresa Ventas
(Unidades)
Var.
Anual
Ingresos Totales
(MDP)*
Var.
Anual
Utilidad Neta
(MDP)*
Var.
Anual
Ruba 10,635 +16.8% $18,002 +22.2% $2,138 +37.1%
Vinte 9,817 -11.6% $11,928 +7.9% $1,011 +3.8%
Ara 4,903 +10.6% $7,175 +21.0% $563 +2.2%
Cadu 3,302 +42.9% $4,268 +28.7% $308 +12.5%
Total en Conjunto 28,657 +6.3% $41,373 +18.1% $4,021 +19.7%

Destaca Ruba con una ganancia neta de 2,138 millones de pesos, lo que representó un aumento anual de 37.1%, mientras que sus ingresos avanzaron 22.2%, hasta 18,002 millones.

Cadu registró el mayor incremento porcentual en unidades, ya que escrituró 3,302 casas , 42.9% más que un año antes, mientras sus ingresos crecieron 28.7%.

Por su parte, Ara aumentó a doble dígito sus unidades vendidas e ingresos, aunque su utilidad avanzó 2.2%.

En los primeros nueve meses del año, Vinte escrituró 11.6% menos viviendas, pero elevó sus ingresos 7.9% y su utilidad neta 3.8%, con apoyo de un mayor precio promedio y su posicionamiento en segmentos de mayor valor.

Leal anticipa que la compañía mantendrá ritmos similares de construcción, pero concentrada en casas de mayor precio y una estrategia que privilegia la rentabilidad sobre el volumen.

“Tenemos una gran reserva de casi 100,000 lotes propios y en sociedad con los dueños, lo que nos da un gran fortalecimiento, ya que cuando hay inflación alta, la tierra se sigue apreciando. Eso nos permite hacer vivienda de mayor nivel, por eso es que el precio promedio ha estado subiendo a doble dígito”, apuntó.

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